domingo, 7 de julio de 2024

Entrada 44 - 7/07/2024

No te dejaré salir, no correrás por el campo para huir de mí, te buscaré entre los árboles hasta que oscurezca y seguiré persiguiéndote aunque te pierdas entre las estrellas. Me enamoraré del bosque y de las nubes, rogare a la luna su luz para encontrarte y sí eso no es suficiente venderé mi alma a los espíritus furtivos, haré sacrificios y cavaré tan profundo que el infierno me quemará hasta cenizas ser, pero yo te encontraré.

¿Por qué no entiendes que te amo? Sí perdiste la esperanza, sí dejaste de creer en ti, yo lo haré por ti, lo haré por ambos, no importa, la aventura permanece y es un camino de altibajos, de melancolías con un toque de alegría. ¿Se te acabó la pasión? No recuerdas los momentos, esos besos  tan intensos, tan nuestros, sólo tú y yo en silencio, dejábamos caer las sábanas, tú tomabas con tus manos mi garganta y mi pelvis se movía a ritmo de metrónomo como melodía. ¿Acaso se te olvido esa noche?  ¿Dejaste que el destino te comiera? O simplemente decidiste en tu egoísmo no acordarte.

No quiero estar solo, no es que no sea fuerte, mis manos son duras y mis piernas como rocas, no es que no pueda, sólo es que no quiero; ¿Cómo dejaré que la vida se pase sin ti? No es un reclamo, es una súplica… ¡No te vayas! No dejes que me esconda en mi alcoba  hasta que el cartero toque mi puerta, no permitas que muera entre penumbras, ahogado entre mil copas y vaciando una jeringa de heroína, No me dejes solo, te prometo más que el cielo, acomodaré tu almohada, lavaré tus pies y me pondré bello, tan hermoso con un ángel, te regalaré mi cuerpo, como siempre será tuyo y yo seré feliz, que sí mi felicidad tiene nombre será el tuyo.


Y ahora, no hay ahora, no te encuentro… ¡Puta madre, no te encuentro! 


… Mi animó se acaba, no tengo ganas de nada, ni siquiera quiero pensar mis palabras, no se como describir lo que siento, tengo rabia, odio ¡Si, te odio! ¿Cómo describir mi enojo cuando tu imagen invade mis recuerdos? ¿Cómo miraré mi rostro cuando está marcado de cicatrices y abscesos? Me convertiste en la bestia nauseabunda, en ese absurdo barato que todos detestan y más que el odio que siento por ti, más odio siento por mi; maldito sea yo en todos los infiernos, maldito tú y todos esos que nos conocieron, maldito yo que me enamore y maldito el amor y maldito tu recuerdo, maldito el que escribió esto y maldito quien lo está leyendo.


Autor. Víctor López Pelcastre


lunes, 29 de abril de 2024

Entrada 43 - 29/04/20244

 

Blanco

El tiempo se detuvo, como sí todo fuera un momento, caminé por mi casa y me descubrí sólo con la ausencia de todo, con la melancolía de siempre y con la sentencia del silencio en mis oídos. Me quede parado como sí esperara a alguien, gire en mi alcoba y mire una cama abatida por el cansancio y los sueños, sucia, deshecha, miserable como mi vida, tome una silla y me senté frente a mi televisor a escribir una nota de suicidio, sin embargo las palabras se fueron, me pregunte: ¿De quién me despediría¡? ¿A quién le importaría? Soy mezquino fracasado que cayó en gracia de todos que perdió el amor, un esquizofrénico mendigando perdón y un idiota de la vida que se enrosca entre sus brazos mientras grita de dolor.

Siento que no puedo, que mis pies cubiertos por las botas ahorcan mis venas, la ropa no me encaja, y el espejo mira con descaro, no sabe que el hombre que observa se va entre tinieblas en un fondo pálido que terminara por ser sólo blanco…. Y me rio, me carcajeo de mi impureza, de mi mentira, de la falsedad con que hablo y locura interna que me lleva por las plazas y los bares,  esa que me obliga a vivir de la basura y a comer comida de ángeles expulsados del cielo (mierda)

Déjame salir de aquí, de este infierno, de la realidad que tengo, déjame ir a donde sea, pero no aquí, no puedo, no quiero, prometo ser bueno, daré asilo al enfermo, pero no me castigues así, que ya no puedo. Mírame, mírame por favor y dime que ves, dime si me observas, ya no tengo nada, me deshice de mí mismo, me convertí en muerto, se secó mi cerebro, ¡escúchame! No te pido piedad sino misericordia nada más.

Silencio, como siempre silencio, un sórdido agujero mi cráneo...  nada quedo, sólo blanco y se acabó.

 

Autor Víctor López Pelcastre.

miércoles, 22 de noviembre de 2023

Entrada 42 - 22/11/2023

 Titulo: Escucho voces


Escucho voces, voces a lo lejos y a mi alrededor, murmullos capaces de desquiciar el juicio,  voces profundas que no sé sí nacen de mi interior. ¿Serán seres ocultos que balbucean palabras? Quizá sólo caprichos o tal vez órdenes insensatas que no puedo saber. Al fin de cuentas voces,  chillidos amargos de la tarde o gritos nocturnos desperados. Estupideces tatuadas en mi cabeza que arden hasta el punto de ebullición. No sé como callarlas,  no hay un botón ni calmante, ni medicamento o terapia, siguen siendo voces incomprensibles , incautas, fallidos ecos de los susurros de Dios. ¿Por qué a mi? ¿Por qué ahora? No es suficiente lo absurdo y frustrante de la vida para  acumular una dolencia de la cual no se puede escapar. ¿Acaso el infierno se volvió real? Es inverosímil esta verdad y la verdad es que nada es real, ¿y sí lo es? ¿y sí soy yo?  ¿y sí sólo soy alguien especial o un tipo con alguna enfermedad mental? Al fin y al cabo simplemente… Escucho voces, voces a lo lejos y a mi alrededor. 


Autor: Víctor López Pelcastre


sábado, 23 de septiembre de 2023

Entrada 41 - 23/9/2023

Dicen que los sueño no se hacen realidad, otros dicen que los sueños son pesadillas en vida y algunos más opinan que son utopías perdidas en los tiempos. Yo no sé qué sean, pero cada noche cuando duermo me transporto a un mundo que ni yo conozco, no es un sitio, ni siquiera tiene un tiempo, pero es un espacio donde mi espíritu puede ser libre, un universo sin reglas, ni juramentos, algo que simplemente me lleva por donde quiere y que por más que quiera expresar no existe ninguna palabra que describa tanta incoherencia y tanta verdad al mismo tiempo. 

Hoy me pregunté ¿le puedo pedir algo a mi vida? No tengo dinero, ni una casa propia, mucho menos un auto o trabajo, pero solo me bastó sentarme en una iglesia y mirar al frente, no le recé a ningún Dios, no miré la cruz, no creo que en nada que me hable del sufrimiento y que este lo convierta en redención; pero el silencio y la majestuosidad de la quietud, como si de repente se congelara el tiempo y me permitiera entrar en lo profundo, en esa parte que llamamos alma y que es tan difícil descubrir, ese agujero obscuro que vislumbras cuando estas en el fondo y me dije: -No me hace falta nada. 

 ¿Acaso no le temes a la muerte, a la pobreza, a la enfermedad o al abandono? Sería absurdo decir “no” pero es más absurdo pensar en el futuro como un bien que debes comprar con el esfuerzo de tu vida. ¿Qué más da que muera o que termine en unos años como un mendigo esquizofrénico? ¿Qué opciones me proporciona cuidar mis dolencias o sentir compasión por mí mismo? Nada tiene sentido si miramos al universo como un objeto y lo encasillamos en teoremas ortodoxos sobre lo que debe ser. Lo importante es la vida, es saber que no hay futuro entre líneas, sólo tengo mi presente, mi ignorancia ante las cosas y el deseo por saber el “por qué” de todo. Así que lo único que tiene sentido es el momento, es el camino recorrido por los propios pasos, es mis errores convertidos en mi propia verdad, es olvidarse de todo lo establecido y convertirse en un anarquista de la vida y eso sólo se logra cuando no te arrepientes de nada.

Entonces me dije: ¿Por qué sufres, por qué no puedo ser feliz, por qué necesito un abrazo cuando tengo miedo? ¿Por qué me drogo con pastillas y sustancias ilegales, por qué destruyo mi mente en cada fumada y asesino mi cerebro con lo más mundano y sucio del placer? … No lo sé, simplemente no entiendo mi propia naturaleza.

Es posible que exista una escalera al cielo, tal vez el infierno lo llevamos dentro y ese infierno es lo que nos hace ser humanos, es eso que te hace amar lo más sublime de lo simple, odiar lo complicado y envidiar a quienes consideramos perfectos. Todo es tan contradictorio, tan estúpido que llegamos al punto de querer sacarnos los ojos y quedar sordos. Como si quitarnos la vida fuera la respuesta a la felicidad y no negaré, yo lo he intentado y nada resuelves con eso.

¿Por qué no le hace falta nada a mi vida? Porque he vivido como he querido, porque nadie me ha dicho lo que debo de hacer o dejar de hacer, he entendido que vivir vale la pena porque cada instante es tuyo como sí de una propiedad se tratase, porque nadie puede contarme lo que he vivido porque yo lo viví, porque yo lucho por lo que creo y porque aún en mi egoísmo puro   tengo amor en mi corazón y no dejare esta vida hasta que me sienta satisfecho con lo que he hecho, no obstante, eso me lleve a la muerte.

Víctor López Pelcastre

viernes, 25 de agosto de 2023

Entrada 40 - 26/8/2023

Sin Título 1a.

Una sombra, un cálido refugio contra el inminente sol, un lugar tan escaso en un desierto como escaso a veces puede ser el amor en nuestro corazón. Humanos, una especie en peligro de extinción. Un nauseabundo reflejo de lo grandioso de Dios; capaces de hacer todo pero insensibles ante el otro, una contradicción que se configura en un caos llamado sociedad, una estupidez entre la creación y un milagro maldecido por el arrepentimiento y el perdón.

¿Qué se puede esperar?, ¿de quién? De nosotros, cuando no tenemos la capacidad en los momentos cruciales de la vida expresar un poco de compasión por causa de nuestro propio dolor. Un dolor que es propio y hecho por otro igual que sufre tanto o peor que yo.

¿Cómo decirle a alguien que entienda el amor? ¿Cómo mirarlo a los ojos con pureza y hablar de nuestro interior? ¿Cómo ser honestos sí desde infantes tenemos de ejemplo que la mentira es el camino hacia la redención?  ¿A caso está en nuestros genes levantar una oración, confesar nuestros pecados y de inmediato tener el obsequio de la Salvación? ¿Qué se dice cuando te hacen creer a consta de espada, flecha y moral en un todo poderoso cruel y manipulador? ¿Qué se hace? Simplemente sobajar las cabezas, inclinar los hombros y arrodillarse para que, quizá, talvez podamos ser dignos de la bondad de un hijo que, impulsado por un espíritu, (sin saber si es bueno o malo) nos lleve a coexistir con el creador.

Dígame, Padre ¿Como llamar hermano a quien me hiere y me hace la vida tan infeliz? ¿Somos nosotros unos patéticos intentos de perfección que en conjunto nos hacemos llamar humanidad? Hijo... Somos tan simples, tan llanos, tan diminutos, polvo de estrellas dirán unos, milagro del universo, otros, pero en si ni tú, ni yo, ni nadie, simplemente no somos nada; solo somos seres capaces de abrir el hocico para comer y dilatar el ano para defecar.

Autor: Víctor López Pelcastre

sábado, 1 de julio de 2023

Entrada 39 - 1/7/2023

Cuando miro el cielo, imagino lo patético que es la existencia de cada uno de nosotros, somos una mota de polvo en un océano inmenso llamado universo, nuestra vida es solo causa del azar de cromosomas que de alguna manera se juntaron sin motivo y terminamos viviendo una soledad tan profunda y tan infinita que es imposible de definir con palabras. Me preguntó ¿Será posible que todo tenga un motivo, ese clásico causa - efecto, o solo vegetamos sin sentido ahogandonos en nuestra propia miseria? ... No lo sé, con el paso de mi vida adulta, descubro la indiferencia como principio de humanidad entre cada ser humano. Las necesidades básicas son el motor de arranque y aunque el deseo de poder puede ser el combustible, la anarquía absoluta y el joder a todo y todos parece el motor principal, tanto así que no puedes confiar en nadie y tu instinto de supervivencia es lo único que tienes para sobrevivir en un basurero llamado tierra. Y ¿Cómo escapar de esta maldición llamada vida? ¿Como cambiar nuestro presente para hacerlo mejor, o mejor aún, hacerlo vivible y digno? Anarquía, desorden, guerra, egoísmo y muerte. Una respuesta fácil ante una pregunta fácil, el pésimo ante algo bueno y verdadero, la venganza ante la traición, el odio en favor del amor y al final de cuentas solo queda dos opciones o te vuelves parte del todo o desapareces. ¿Con cuál te quedarás tu? ¿Con cuál me quedaré yo? ... 

Victor Lopez Pelcastre

viernes, 5 de mayo de 2023

Entrada 38 - 05/05/2023

 Las noches.

Las soluciones no son siempre las correctas, la necesidad de las personas no responden ante lo que el mundo real nos ofrece y creemos que estamos solos. Nuestro ser carente de afecto pide más y más sin saber como obtenerlo, los mensajes de ayuda puestos en una red social no son más que un escape y un grito de auxilio que nadie escucha. Y sinceramente no tiene ningún sentido explotar los medios para decir que estás mal. Nadie te va a escuchar. ¿Crees que una familia te va a salvar, o que tu amor del momento te hará resurgir de las cenizas y te hará un hombre nuevo? La verdad es que no es así. nadie puede salvarte y nadie puede ayudarte. Estás solo ante un universo que tan despiadado es, que tu vida no vale nada para él. Y qué decir de un creador tan extraño que es imposible de entender. Nuestros problemas son tan inverosímiles que como la nada son pero tan fuertes y enormes como el infinito significan para cada uno de nosotros.

Comprender el sentido de la vida, no es la opción, aunque es parte de nuestra naturaleza; sin embargo es tan amplio y vasto que terminas por delimitar tu sentido ante algunos parámetros que puedes comprender y que a su vez de alguna manera piensas que puedes controlar. La mayoría ante la verdad prefiere una mentira y no importa el camino que elijas, el autoengaño es lo único que obtienes.

Cuando era joven, creía que podía ser feliz con una familia, una esposa e hijos a los que podría mantener por mi trabajo, con el paso de los años, descubrí que mi orientación sexual jamás me dejaría ser feliz en ese plan, pero aún pensé que todo tenía solución y me dije: ¿por qué no dejar a la fé y a un Dios que haga el trabajo pesado mientras con la oración y la ayuda al prójimo pudiera ser feliz? Error número dos y fue cuando decidí dejar todo y empezar con una mala experiencia, seguida de otra y otra hasta que llegas a una edad adulta donde no te queda más. Entonces empiezas a ver que quizá haya algo malo en ti e inicias ante un juego de terapeutas y psiquiatras que te llenan de medicamentos y de ideas de superación que casi te convencen de que el malestar que estas sintiendo puede mejorar, lamentablemente llega cada noche y un ataque de ansiedad te asfixia los pulmones, impidiendo respirar oxígeno, lloras por horas sin poder encontrar consuelo y terminas por automedicarte para tranquilizarte.

Es aquí donde me pregunto sí vale la pena estar vivo, pero no es una pregunta nueva, es algo que por años he tenido presente y que aun con todo lo bueno y lo malo que he vivido no puede salir de mi cabeza. No se sí a todos les pase, pero llega un punto donde crees que ya es suficiente, el punto donde ya has explorado todos las soluciones y escenarios y no queda nada, aunque para todos siempre hay algo más porque seguir vivo. Y así ha sido durante muchos, poniendo ante el deseo más honesto y profundo que he tenido el bienestar para otros. Afortunadamente cada vez mi mente está más cansada, más fastidiada de lo mismo y he empezado a tener otros signos. Ahora tomo medicamentos más fuertes, duermo demasiado y cuando despierto cada cosa que creí real es diferente. No sabes lo difícil que es ver cada mañana tu contexto como extraño, escuchar sonidos que no están ahí y si no duermes ver ilusiones ópticas que te enloquecen. La comprensión del mundo es tan estúpida. ¿A qué le llamas realidad? Estoy tan cansado de seguir luchando pero no se porque luchó y tomó mis medicamentos y quiero convencer a mi cabeza que puede haber algo diferente, pero ya son muchos años y ambos estamos al límite. Episodios de crisis en la calle me hacen dudar de mi capacidad mental. Si pudieras ver lo que yo veo cuando pasa eso. Todo el mundo te ve tan extraño, con miedo, con asco; no es que me importe lo que digan o piensen, lo único que me importa es el por qué me sucede a mi.

Hoy está siendo una noche como esas donde odio estar despierto aun después de media pastilla de Xanas, sin embargo hoy decidí no llorar y preferí escribir y confío en que sea suficiente para no ir por más.
Víctor López Pelcastre 05/05/2023 2.12 am.

sábado, 28 de octubre de 2017

Entrada 37 - 28/10/17



Nunca supe que hacer de mi vida; aprendí tantas cosas que termine por desechar todo, viaje por tantas partes y conocí a muchas personas, algunos me amaron, algunos los ame pero todo tuvo un tiempo y avance, no deje atrás mi historia pero si deseche mis dogmas. No me arrepiento de nada pero no lo volvería a hacer. Los iconos de mi generación marcaron mis pasos y como ellos marque mi propio camino sin sentido. Me di la oportunidad de vivir conmigo mismo y de mi mismo. Las guitarras en mis audífonos fueron mis amigas y las letras depresivas de las canciones me daban la oportunidad de odiar cada cosa que tenia una apariencia ortodoxa. Me asfixie de la realidad y con el tiempo nada cambia, sólo te vuelves viejo, un poco amargado y cansado... La vida te alcanza, no hay escape y te come; consigues un trabajo, si tienes suerte como mi amigo Francisco tienes un hijo, la responsabilidad por el consumismo y ahora llamo a la muerte prematura a través del estrés y mi nefasto conformismo. Así que hoy tengo lo que la mayoría llama estabilidad y cierta felicidad pero yo lo quiero es que el bus en el que viajo sufra un gran accidente... tal vez necesito un poco de paz.

Saludos. Víctor.

jueves, 26 de enero de 2017

Entrada 36 - 26/1/17

Alguna vez pensé que sería un hombre y un hombre importante, que usaría un traje, una corbata y en mi mano un portafolio. Creí todas las palabras de mis Padres e intente hacer las cosas bien, aún en esos momentos difíciles donde las lágrimas corren por las mejillas e imagine que los días duros en algún momento se irían e incluso ahora mismo lo sigo pensando.

No recuerdo mucho de cuando fui chico, tal vez jugué mucho con mis amigos, tal vez tuve muchos juguetes, tal vez mi Madre me sonrío muchas veces y mi Padre me cargo en sus brazos, sin embargo en mis recuerdos vagos esta una pelota de colores que veía desde el coche, un perro blanco grande y un gato pardo que  siempre se acercaba a mi cuando estaba en la esquina llorando; recuerdo mi casa pintada de un color rojizo, las siestas en la cama de mi abuela y la vez que me dio varicela. En mi mente están esos platos de arroz interminables que Mamá me hacía comer, la camioneta blanca de Papá, los gritos de mi Abue cuando me portaba mal y me encantaría recordar mucho más. A veces veo las fotos de esa época y me parecen tan extrañas, como si no fuera yo, no obstante sé que es mi historia  y es mejor tener una imagen que olvidar lo que fui porque si lo hiciese nunca podría saber quién soy.

Durante mi vida siempre quise hacer muchas cosas,  era el clásico niño que quería ser Medico, Astrónomo, hasta Chofer; lo curioso es que a la fecha aún no se manejar bien. Cuando creces un poco las cosas cambian, dejas de preocuparte por el ser y te enrollas como un caracol, el contexto se vuelve extraño, inentendible para ti; la evasión se convierte en aquello  que te permite vivir y la idea de ser diferente me embriago el corazón. ¿Por qué estudiar donde todos estudian? ¿Por qué mirar el mundo sólo de una forma? ¿Por qué me sentía y siendo franco, por qué hoy me siento tan solo? Las cosas se vuelcan contra ti de forma catastral  y lo único que quieres es escapar cuando  ya no hay referencias. Las busque, lo juro, pero nadie se me hacía tan especial para imitarlo, entonces decidí hacer un propio camino, confíe en que podría y sabía que era bueno, pero a la distancia me pregunto si realmente lo fue.

Una tarde, en ese andar tuve una esperanza que alimente por años, me sentía poderoso, lamentablemente me engañe, siempre tuve un conflicto, no podía ser eso que anhelaba cuando yo sabía que era distinto; así que un día bote todo, recogí mi ropa, me lleve mi cama y abrí el armario. La vida comenzó y no me importo cometer errores, era feliz, supe que podía amar, que aun siendo dañado sabía perdonar; no niego, llore muchas veces pero otras reí, me divertí, conocí tanto, era un aventurero que no importaba como viajar, ni en donde dormir. Aprendí a escribir mis pensamientos de una forma intima, con el corazón, sin importar quien lee mis líneas, quería descubrir en mis sentimientos quien era yo.

Ahora es diferente, uno se vuelve adulto, dejas de ser idealista, piensas que es demasiado tarde para muchas cosas; y una noche como hoy, cuando viajas en la ciudad  y miras a las personas, tocas tu alma  como si fuera la última vez y no tuve opción, voltee a mi pasado, y me sentí  tan melancólico y  gozoso, comprendí que mi crisis no era  por lo que deje de hacer, es porque había perdido el sentido, me había convertido en un autómata que dejo de maravillarse por todo; no mentiré hay momentos donde los problemas me sobrepasan, donde desearía tener el valor para quitarme la vida, pero esta noche no; tome mis manos y deje que mi espíritu hablara, que curara mis heridas y me diera la oportunidad de volver a sentir la tinta para poder decirme a mí mismo GRACIAS. 

Autor: Víctor López Pelcastre 

jueves, 30 de junio de 2016

El Destino


Es jueves, son las 8  y media de la noche, bajo de un taxi cerca de la Zona Rosa, es una noche como tantas de otoño. Traigo un vestido largo color rojo de una sola pieza, zapatillas negras de tacón alto  y el viento sopla sobre mi rostro  y juega con mi pelo largo. Camino sin ningún rumbo, tal vez a cualquier bar, no importa lo que tome nada me hará olvidar, no traigo ni un centavo pero lo que me interesa es buscar quien pagara.

            Un hombre blanco, robusto, de edad madura, se acerca y me pregunta -¿De qué huyes?- Realmente no me importa lo que diga, cualquier cosa que respondiera se escucharía mal, así que dije sinceramente - del dolor y la vergüenza -, entonces el hombre me dijo - ¿Me dejas acompañarte? - A lo que simplemente di un sí como respuesta. Nos acercamos a la barra él pidió un vodka, yo un coñac; Chocamos las copas y brindamos por la caída de la alegría, por la falta de la paz y por nuestra muerte que algún día ha de llegar. De repente sentí su mirada, me observaba con detalle, me miro a los ojos y dijo – Soy Arturo – y yo le sonreí coquetamente.

Después de tomar varias copas nuestro inconsciente empezaba a salir; nunca me han gustado los hombres maduros pero esté tenia algo especial. Arturo me tomo de la mano y me la acaricio con una ternura maternal, no sé  si la sensación me satisfacio o me asusto, no quería lastimarlo; pues he aprendido en la vida a no deber de amar  y que el único ser confiable es la soledad. Pense entonces: tal vez quiere jugar, pero ¿A qué? Era la pregunta y la respuesta surgió de la voz de él. – Creo que todos los hombres tienen un secreto que nadie conocerá jamas, ni tu esposa, ni tus hijos, ni tu amante, ni tu confesor. Nadie lo sabrá ¿Quieres conocer el mío? – No sabia que decir, sólo sé que ahora puedo ser el cómplice de sus locuras o su ejecutor.

Jugar y después matar, ese había sido mi lema, prefiero torturar a un individuo antes de suicidarme. Era el momento de decidir, quizá por locura o curiosidad, de mi boca salió un si y la puerta se abrió sin saber que lo que pasaría después de ese momento marcaría nuestras vidas. Temeroso Arturo pero seguro de lo que iba a decir comenzó  su relato.

-“Nunca tomes demasiado serio la vida terrestre, pues de ninguna manera saldrás de esta vida con vida” (Hubbard) Vivo un mundo de terror interno donde el hombre que ves no es más que un niño con  miedo, harto de  escapar de mi identidad, mostrando a todos una mascara de hombre, es decir, comportarme como un heterosexual, acostándome con mi esposa todas las noches y simular que me gusta, fingir con mi compañeros acerca de lo que pienso de la belleza femenina, reprimir el voltear a ver a un jovencito guapo para no dar motivos de  que sospechar y busco amantes en bares o en Internet para satisfacer mi  necesidad sexual. Día a día me pregunto si la opción fundamental que tome fue la correcta, quizá me equivoque y ahora estoy pagando las consecuencias; una vida solitaria, sin nadie con quien contar, escondiéndome siempre,  tal vez lo peor es que ahora quiero gritar que soy homosexual, pero es demasiado tarde.-

Esa noche, ese lugar, imaginaba la existencia de Arturo, pero no me compadecí de él, por lo regular las confesiones de un adulto tienen como fin conseguir algo, pero yo no estaba dispuesto a ceder, creo que he ennegrado bastante mi alma y ya no deseo obscurecerla más. Arturo me pregunto - ¿Qué piensas de lo que  te dije?, ¿Me entiendes? – En ese momento recordé todo lo  que he pasado en mi vida, las penas y las alegrías, el odio y el temor...  Sólo le conteste: Que difícil ha de ser vivir así...  y me quede callado un momento.

Arturo sabía lo que pensaba, Arturo sabia de mi deseo y Arturo sabia quien era yo.

El clímax del juego llego, me tomo de la cintura  y me acerco a él,  me susurro las palabras “me gustas”, no se porque lo deje acercarse a mí, me imagine muchas cosas que podían suceder, y entonces fue cuando paso lo que esperaba, Arturo propuso irnos de aquel lugar, mi corazón empezó a palpitar rápido y me puse nervioso – no temas si no quieres solo dime – menciono Arturo, yo deseaba de nuevo sentir, tal vez eso me haría  olvidar y accedí... vamos pues... así que salimos de aquel lugar, la noche era tranquila, el pido al valet parkin su auto, un clásico azul marino y pregunto – ¿A donde te gustaría ir? – Vaya cualquier lado era bueno, pero se me ocurrió decir: tú elige por mi no hay problema; entonces salimos sin ningún rumbo específico.

Mientras íbamos de camino él me tomo la pierna y me la acariciaba de la ingle a la rodilla, la reacción fue predecible, me empece a excitar de pronto un semáforo en rojo, una mirada y un beso, ambos sabíamos lo que sucedería.

Circulábamos por Insurgentes  y la pasión empezaba a surgir, yo acerque mis manos a su miembro y un pequeño gemido se escucho, lo toque, tenia unas piernas muy lindas, su pene estaba excitado  y  apretaba su cuerpo con desesperación; empece a  desabrochar su cinturón, y posteriormente le baje la bragueta de su  pantalón negro, y pude apreciar un boxer azul cielo que dejaba entre ver  la grande erección de Arturo. Le pedí de favor que sé levantar un poco del asiento para bajarle la ropa a las rodillas, y fue  cuando vi su piel blanca y sus vellos güeros, tenía un pene grande  y lo empece a masturbar un poco. Con toda intención acerque mi rostro a él, le di un beso y lo lamí hasta dejarlo humectado, solo faltaba un paso y era tomarlo con mi mano e introducirlo a mi boca... ¡un enfrenon! Arturo iba chocar, me golpee la cabeza con el volante y la sangre empezó a salir, un mareo  y después perdí el conocimiento.

            El hombre busca el placer pero el placer no esta hecho para el hombre, esta hecho para la supervivencia y  para la agonía. (Freud) Siempre he buscado algo, pero no sé que es. En las noches de soledad encuentro miles de diablos sedientos de carne, en las mañanas ángeles desnudos rondan por mi alcoba  y en las tardes los hombres buscan a quien  devorar. Me he cansado de mirar alrededor  y descubrir nada. No tengo ni idea que sucedió anoche, solo he despertado en una banqueta... es tarde.

            Que pensar de un tipo que te abandona en un momento en el cual tu vida esta en peligro ¿Qué es un desgraciado? Eso ya no importa  debo de seguir con mi vida. He llegado a mi casa, abro la puerta del baño y me preparo para darme una ducha, quitarme el maquillaje y la peluca, guardar el vestido y los tacones en el closet, eso significa que debo  volver a ser el tipo  bien portado de la sociedad, aceptar las condiciones impuestas y tener una vida mediocre y sin sentido. El trabajo me espera me pongo el traje gris la camisa blanca y la corbata negra; muchos pensaran que el bendolete que trae mi cabeza  sucedió en un accidente cosa que no negare, pero ocultare los  pormenores, mi novia vendrá hoy por la noche con ganas de follar un rato cuando mi alma una vez mas esta desecha, no hay cariño  ni una palabra de aliento, al contrario habrá sudor y gemidos  y nuestros corazones manchados por la lujuria. La existencia es como una lepra pero en vez de que tu carne caiga al suelo, cae tu dignidad. Camino; laboro, como, duermo pero no me siento libre, en mi  hay una lucha interna entre ser  él yo ideal y él yo real, sin embargo debo entender que no hay mas que yo.


            Es jueves, son las 8  y media de la noche, bajo de un taxi cerca de la Zona Rosa, es una noche como tantas de otoño. Traigo un vestido largo color rojo de una sola pieza, zapatillas negras de tacón alto  y el viento sopla sobre mi rostro  y juega con mi pelo largo, he pensado en entrar a un bar beber unas copas y esperar a ver que pasara. ¿A quien lastimare hoy?, ¿Quién me maltratara a mí?...  ¡Basta! 

Autor: Víctor López Pelcastre

martes, 24 de mayo de 2016

Entrada 35 – 24/5/16

Tal vez después de tanto pensar me he perdido entre muchas ideas, quizá he vivido con tantas imágenes en mi cabeza que jerarquizarlas sería casi absurdo. Es curioso ver como las metas cambian y mientras más viejo eres la perspectiva de vida gira, los ideales no permanecen y pienso que nos convertimos en aquello que odiamos y contra eso que luchamos todo el tiempo. La energía  que desbordaban nuestros cuerpos junto con todas esas voces que no cesaban y exigían algo más que justicia se han ido apagando. Las obligaciones sociales nos encasillan en una vida laboral de la cual no podemos escapar, los gastos básicos y el sustento de la familia se convierte  en nuestras verdaderas preocupaciones. El trabajo es escaso y el dinero ya no rinde como antes y creo que terminamos cansados de seguir adelante pero no podemos rendirnos, los hijos esperan no sólo el cariño que un Padre puede darles, confían en su protección y ponen su vida bajo su cuidado; ¿Cómo fallarles? Sé que a veces ya no hay fuerzas y no es que no tengamos un cuerpo que soporte, más bien es nuestra mente fastidiada de lo mismo y de todo lo que implique rutina; quieres tu vida de regreso aunque sea un momento pero ya no quieres masticar la realidad y piensas en decir basta, sin embargo el banco y el casero no espera y terminan por quedarse con nuestros pesos.

Huir podría ser una excelente solución y dejar que las cosas tomen sentido sin  que importe el cómo o el cuándo. La verdad es que la visión se me ha vuelto tan nihilista que mi propio juicio se sustenta con mondadientes y es tan voluble que carece de cualquier marco referencial. No tengo miedo de enfrentar el futuro, pero no quiero ser un protagonista en mi propia vida, no necesito ser alguien más, ni siquiera yo mismo. Deseo simplemente  seguir caminando por esa calle que me ha de llevarme a casa al  final del día, cargar energías  frente al televisor y recostarme junto a mi mejor amiga “La soledad”.

Me pregunto sí puedo esperar algo y cuestiono la suerte que me toco, no sé si tenga un destino que no se puede cambiar o sólo tome malas decisiones. Comprendí que la inteligencia no está en el nivel de conocimientos, ni en la experiencia que uno tenga, aquí sólo vale la habilidad para acertar en la vida; pero cuando eres un niño o un joven de clase media no te enseñan a ganar, las culpas y carencias de tus Padres se pagan con regalos por hacer nada y se crece con una falsa expectativa moral. Elegir se vuelve como un juego de dados donde lo que salga es bueno y entonces cumples 25 años y después 10 más y nuestra vida sigue igual, pensamos en planes interminables para mejorar,  es más, damos el paso siguiente y creamos en nuestra mente los procesos que han de llevarnos al éxito… Mentiras! Quien diga que tiene la vida asegurada se olvida que vivimos de prestado y que cualquier estupidez humana puede matarnos y aun siendo conscientes de ello no importa, buscamos nuestro suicidio en medio de todo y lo peor es que somos tan cobardes que nuestro instinto nos lleva a vivir. Quién sabe tal vez sí hoy muriera todo estaría mejor.

En fin,  cada perspectiva es diferente, imagino que en algún punto de este planeta  existen más de dos que experimentan la congoja y se hunden en sus adentros sin encontrar respuestas. La existencia no necesita refutación cuando las contradicciones son parte de nuestra naturaleza, sólo basta tener un poco de paciencia, el mundo es contingente y como se ve, no creo que algo mejore, pero sí sé  una cosa: No puedes pararte; mientras estés vivo no debes detenerte y aunque vivamos solos o nos sintamos solos, hay alguien que nos espera; sé que eso no cambiará tu vida, no la hará mejor, pero tu si podrás hacer de su vida algo mejor.

Autor Victor López Pelcastre

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Entrada 34 – 23/12/15

Las palabras se pierden entre la inmensidad de tantas formas, los pensamientos infinitos de las mentes no pueden lograr encontrarse de ningún modo y terminan por fallecer ante la falta de comprensión. A veces imagino todo como si fueran signos  de interrogación que se preguntan más por sí mismos que por la pregunta que encierran dentro y sólo puedo tener en mi mente frases icónicas  que no me permiten distinguir entre la realidad  y la fantasía  que encierro en mi vida; sin embargo sé que no soy el único con historias nocturnas que nadie escucha y descubro un mundo  donde  tantos hombres como yo están implorando romper el silencio de su soledad y buscan una víctima a quien relatar un pasado irresuelto cubierto con mentiras de éxito y de ego.

¿Qué piensas, qué esperas del otro y que ansias encontrar en tu voz interna?  Muchos sufren por la incertidumbre que enmarca el futuro y declinan  sus expectativas quedándose en un conformismo que  se vuelve su modo de vida. Los mares interminables de desesperación ante los problemas cotidianos sobrepasan su capacidad de razonamiento terminando así en una crónica depresión. Los hombres añoran las grandes batallas que nunca pelearon y presumen sus coronas baratas de victoria ante todos. Creer nuestras mentiras es un simple requerimiento para poder vivir de una manera digna ante una sociedad que no sabe ser misericordiosa con la mayoría. En fin, no es el trabajo ni la posición que tengas, no son tus bienes ni tus autos, no es el éxito que tuviste o que tienen tus hijos, es tu miseria y tu capacidad para aceptarla y entenderla lo que te hace ser humano.  

¿Puedo?  No lo sé. Miro a mi alrededor y me encuentro situado en un universo de melancolías y carencias afectivas donde el amor se convertido en el deseo inocuo que se busca como meta en ultimo termino, sin darse cuenta que el amor se ha transformado en una herramienta de uso desechable y mediático para  lograr objetivos. No niego la pureza del sentimiento pero niego la naturaleza del hombre por captarlo  y sentirlo sin confundirlo hasta el punto de llegar a  una codependencia u obsesión, y así todos sufren, todos lloran y se lastiman a sí mismos. Se inventan corazones con frases que sólo expresan la necesidad de pertenencia a alguien o algo y  se justifican diciendo que “Todo es soportable por amor” … Y rostros por doquier, el internet está lleno de sitios de citas  que  terminan por ser páginas de cruising donde el sexo en todas su formas es el fin, el afecto ahora se volvió un texting interminable entre personas anónimas que hacen juramentos motivados visceralmente  y que jamás se conocerán;  pese a esto nada importa, todo se convierte en un juego que calma nuestras emociones por unos minutos para engañarnos y decir:  “Estoy bien!”

Todo sigue y nos esforzamos por ser alguien y tener algo pero “resulta tan extraño que todos los viejos trucos para tener éxito como la educación, una amplia base de habilidades, las capacidades aritméticas y lógicas, etc. ya no sean garantía de nada.  Imaginemos que habitamos un mundo sin historia, ni ideología, ingresemos en un halo de paranoia, gritemos  desesperadamente y entremos en pánico porqué nada es lo que parece y lo que parece es peor de lo que se cree.  La vida tiene más sentido sí atas una bomba a tu cuerpo y la haces explotar en una plaza pública llena de gente o INSERTE AQUÍ ALGO MAS ATERRADOR ____________________________________.


Autor: Victor López Pelcastre.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Entrada 33 - 12/11/15

Donde podríamos dejar los sentimientos para que no nos hicieran daño? A veces pienso en la posibilidad de poder vivir sin la necesidad de cubrir los vacíos que experimento en la noche; la televisión por más que quiera ser mi amiga y compañera no me es suficiente, en ocasiones sólo quiero un poco de ruido para sentir que no estoy solo.  Si, el tiempo pasa y cada vez es peor, un cigarro se convierte en cinco minutos de melancolía y hace que me pregunte en las cosas que he tenido, todas esas oportunidades que tocaron a mi puerta y me ofrecían la felicidad, esos intentos desesperados  por tener un poco de amor y esas confusas discusiones con el destino que me llevaron a la indeterminación sin poder decidir nada. Ahora se ve un futuro sin esperanza, donde lo que queda son la agonía de los años, de las posibilidades que se fueron y un deseo que no acaba por convertirse en realidad. Me cuestiono tantas cosas pero sé que sólo las preguntas de mi corazón valen la pena; Dónde quedo el amor? … Sus reclamos, su llanto; cada palpitación tan absurda  y sin fe que me llena de culpa por no poder tomar en mis manos ninguna opción. 

Treinta y cinco años que no prometen nada, el sentido que nunca existió  y no comprendo cómo pretendo vivir con la perspectiva vacía y la cara llena de mentiras; el tiempo de morir se pasó, ya no puedo ser parte de la generación de los 27 y unirme a Kurt Cobain o Jim Morrison en un suicidio simbólico… es tan dramático; pienso que quitarse la vida a esta edad es tan patético como el hecho de que no tengo hijos y que jamás me case, ni mucho menos tuve un divorcio. Las pasiones que enmascare de amor durante mi vida no fueron fructíferas, simplemente espejismos de una idea y de  mi egoísmo, nunca tuve la capacidad de compartirme y dejar que el otro me descubriera; mi cabeza estaba llena de miedos y de contradicciones morales, frustraciones por no lograr mis objetivos y berrinches sin fundamento, quería el juguete y no deseaba compartirlo, era como ese clásico pensamiento machista donde la infidelidad era el pan de cada día, te acostumbras a ello y  es tan normal. Qué sería de no tener esos momentos donde te confrontas y descubres que tu vida es una basura porque así lo has querido.

Ahora escribo esto y escucho a Runaground de James y me fastidio al saber que esas ideas tan depresivas en mi cabeza jamás se irán, son parte de mi vida, de la forma en como he conseguido ser quien soy;  quizá he visto el mundo tan decadente que nada de lo que haga en el futuro hará cambiar mi perspectiva. Me encuentro en un paradigma que me lleva a algo tan profundo que no podré salir. De nada sirven los deseos de superación o la intención de cambiar cuando uno mismo se sabotea, el confort  de mis barreras me resuelve la vida, no tengo una responsabilidad con nadie, no intento descubrir un hilo negro; es suficiente sentarte en un sofá en silencio, mirar a tu alrededor y encender tu teléfono celular para darse cuenta que estas es un mundo donde la soledad es la perene compañía del mundo, es tan fácil encontrar a alguien y abusar de él, la carencia emotiva de otros me lleva y nos lleva a ser unos depredadores de sentimientos; engañamos y usamos por usar, un cuerpo desnudo que se somete ante ti es la recompensa por la carestía de otros. Todos sufren, todos lloran y callan… Todos quieren un poco de amor, incluyéndome  yo y somos tan incapaces de querernos que  en ocasiones somos la presa y en otras el cazador y al final todos estamos muertos.

Autor. Víctor López Pelcastre

lunes, 5 de octubre de 2015

Soy Raúl

Cansado, después de un día de trabajo lo único que quiero es llegar a mi hogar, mirar la televisión un rato y hundirme en el sofá, quiero fundirme en un estado de apatía y suspender mi pensamiento, deseo comer patatas fritas en una bolsa de poliuretano y ayudar a contaminar este planeta... sin embargo, sé que al llegar a casa, encontrare ropa tirada, el piso sucio y trastos en el fregadero esperando ser lavados, comida congelada en el compartimento de carnes de un refrigerador asqueroso y uno que otro desperdicio entre las orillas del sofá. 

Sigo avanzando en el trafico y reflexionó sobre mi vida, pero, basta de pensar en lo bueno o en lo malo de mis actos, creo que ahora el criterio es ¿qué tanto he experimentado? y ¿si fue divertido, emocionante, extremo o solo se quedó en lo normal?, así, llego a la conclusión de que mi vida es una basura, a mis 28 años, sólo soy una incógnita mas, un ser que pasa por desapercibido y lo pueden asesinar en una esquina con una escopeta y nadie puede detenerse a mirar lo sucedido, vivo solo en un departamento de huevo, sin mascota, sin alguien, soy Raúl y Raúl es igual a soledad y carencia de afecto, ¿comprendes? La soledad ha sido mi única compañera en mi camino por este podrido mundo, la fibra óptica y la antena de televsion de paga son mis mejores amigas, la computadora es mi confidente y el Internet mi amante. 

Mi vida es la vida de un chico que busca morir en cualquier accidente y añora que en su casa, haya un atentado terrorista y derrumbe el edificio. Nunca me he enamorado y no lo quiero hacer... copular y terminar rápido, y si no hay con quien follar la mano siempre esta dispuesta a cooperar. Escuchar rock alternativo y gastar el poco dinero que tengo en discos baratos y en citas que hago por la red con personas absolutamente desconocidas y absurdas, pero en fin... después de la cena terminamos en un hotel teniendo sexo y olvidando las formalidades de la protección para tener una buena relación. Mi mundo se pudre y no hay nada que hacer, ya no me importa ser cero positivo, creo que desde hace un año lo soy.

Pienso en mi trabajo y digo: Que más da sentarse enfrente a un escritorio lleno de papeles con firmas y letras impresas, hojitas amarillas autoaderibles con direcciones y teléfonos y uno que otro recado estúpido del mediocre de al lado. Miro el monitor diez horas al día, y mi labor es actualizar la pagina web de un banco, con los nuevos estados de cuenta de gente extraña a mí. Bueno... podría ser peor, prefiero al mediocre que la voz chillona de Rosita. Alrededor de las tres de la tarde, él edificio ya no solo esta enfermo, sino en coma, los empleados parecen zombies, pues ha perdido la esperanza de ser alguien, en el centro de fotocopiado se encuentra Juan y Martha, Martha esta casada, pero no le importa, pues lo que desea es acostarse con Juan y Juan la manosea mientras el jefe me tiene en su despacho y me pide que me quite la ropa...

La vida sólo es un desperdicio de tiempo... el fregado trafico esta jodido... así quiere Dios que uno se acuerde de él, considero que Dios solo esta feliz cuando te olvidas de él, porque así ya no tiene trabajo que hacer... pinche huevon, quizá por eso los curas tengan una barrigota, ¿cual es su trabajo? levantar un pan y una copa y ya... y por eso pagamos...

He llegado a mi casa, enciendo el reproductor de discos y escucho a Chevelle, Rock para mis neuronas atrofiadas que hacen que me entierre en mi mundo, en el microondas una sopa instantánea y tomo un refresco que compre en un minisuper, prendo mi computadora y la conecto a Internet, abro el messeger el cual esta lleno de contactos en línea, unos que otros mensajes me llegan y me imagino que esas personas tienen una vida miserable equiparada a la mía. - ¡Hola! – es el típico mensaje de alguien que esta desesperado por comunicarse con alguien mas, por que ya no aguanta su soledad, podemos estar rodeados de personas, pero todas son indiferentes, es cierto que necesitas ser reconocido por alguien pero es patético suplicar dialogo, un link se abre y es pornografía amateur, abro mi correo y mails de todo tipo atiborran mi bandeja de entrada, forwards y mas forwards... propaganda neonazi y besos virtuales de gente sin rostro... No hay nada que hacer, apago todo, prendo el televisor, miro E! Entreteiment, cambio de canal, todo es lo mismo comedias estúpidas o películas viejas, quizá lo mejor sea que me vaya a dormir, pero no sin antes desahogar mis presiones masturbándome un poco, así podré descansar bien.

Intento dormir, sin embargo el insomnio me hace presa y no concilio el sueño, la casa esta obscura y solo miro el techo descarapelado por la humedad de la tina de baño del vecino... quiero morir, quiero gritar como Chimo Moreno cuando canta “my own summer”, quiero correr por una pradera, tropezarme y rodar y rodar sobre ella para golpearme la cabeza, pero, se que solo son ilusiones tontas, se que no tengo el valor suficiente para dejar este mundo por mi cuenta, pero añoro el día en que uno de esos ángeles venga por mi... mi cuerpo se empieza a sentir pesado creo que dormiré.

¡Pinche despertador!... ¡son las seis de la mañana!, espero el día en que pueda botar todo y olvidarme de ser alguien, permitirme gozar en extremo mi libertad... entro al baño a orinar, me meto a la ducha, no he despertado aun, me visto y tomo una taza de café, en el piso hay una dona creo que aun esta buena, me encamino al estacionamiento para abordar mi auto, conducir, caminar, trabajar, conducir nuevamente y dormir, es la rutina a la que estoy acostumbrado y se que si salgo de ella, no sabría que hacer. Llego a mi trabajo, de nuevo saludo a todos, ¡qué asco! No sé por la hago, me deprimo al ver a Rosita, Juan y Martha... es gente tan... mi jefe como siempre me mira morbosamente, ¡auxilio! Me siento en mi silla, tomo mas café, me inclino hacia el teclado de la computadora y como siempre todo es igual.

Recuerdo una frase de un escritor austríaco, Rilke, que dice:

“Sólo el individuo que vive en soledad es una criatura sujeta a las leyes profundas, y sí sale al empezar la mañana o mira hacia la tarde que esta vibrante de vida, y comprende lo que le rodea, entonces todo se desprende de él, como si de un cadáver se tratará, aunque siga en la plenitud de la vida”

Creo a veces que es mejor nunca despertar, nunca salir de tu casa y nunca dejar que nadie te vea, vivir en una burbuja. Dice por ahí Antonio Cortijo “la realidad supera la ficción pero lo absurdo y la basura supera la realidad” Al final todo se pudre y si hay algo sin gangrenar, eso es una gran muestra de que Dios esta consciente de lo miserable que somos los hombres y te pone el ejemplo, que, solo unos cuantos seres pueden ser felices... esos cuantos son los barberos de Dios (los santos) 

Me esfuerzo por tratar de llevar una vida donde algo tenga un sentido, miro lo que me rodea y no logro comprender nada, mis acciones sólo tienen trascendencia cuando soy útil para otros, nadie sabe de nadie, por que nadie es importante, somos desechables, cuando ya no sea productivo me cambiaran por otro, no me darán pensión, ni seguro medico, lo que construyes es lo que tendrás para toda tu vida, pero ya no importa construir, no se quiere sacrificar un poco por el bienestar futuro, porque la esperanza en un futuro es incierta y lo mejor es gozar lo poco o mucho que tenemos en el momento, disfruta... disfrutar para llegar a la miseria nuevamente y otra vez fregarte como esclavo para gozar y acabar en la miseria, ese es el Ciclo.
 

No puedes compartir lo que eres, solo eres un individuo que actúa por rutina todos los días que tiene la vida, no hay un consejo para ti, ni una guía que seguir, nadie sabe si puedo o si debo, nadie quiere saberlo, solo soy yo; así que Raúl simplemente es igual a soledad y carencia de afecto, ¿comprendes?

Autor: Víctor López Pelcastre. 

miércoles, 19 de agosto de 2015

Entrada 32 - 18/8/15

Escucho palabras y mi cabeza se calla,  el cielo se cae a pedazos, paradigmas que me comen mi cerebro y me  pregunto en dónde está todo? Las voces que escucho no pueden darme respuesta, son simples ecos del pasado que desea ser presente, la melancolía de los ayeres en la cabeza de tantos… Hombres solos que desean volver a vivir y mujeres que no pierden la esperanza por sentir un poco de alegría. Una yegua que voltea y me mira en mis adentros; el dolor desesperado cuando se pierde a alguien que amas; soledad, un espacio sin mentiras, sin lamentos, sin esperanza en un regreso, sin saber nada de nadie, sin querer saber de mí. Una llamada de teléfono perdida, no quiero que  nadie sepa que estoy aquí pero la gente no me entiende; aquí en esta vida no sé lleva uno más lo que sirve porqué lo cae al piso se lo chupa el Diablo.

Tantos años juntos y quiero estar en mi casa y le cantaba la canción de los zapatos cafés y sí tuviera a alguien me iría con ella, tenía todo y de repente todo se acabó y todo lo que quiero es irme de esta vida con Dios, para qué quiero más sí ya lo goce…  Jacinto, dónde quedo la flor, dónde el azul, por qué todo es amarillo, por qué el silencio, por qué una mirada que dice adiós?  Maldita sea por qué todo se acabó?

Y el tiempo,  tantos conocimientos que se quedan en la cabeza,  nadie los sabe, todo se quedó en una tempestad donde el roce del viento me provoca nauseas. Mi mundo, una casa que se cierne en donde me dejaron, ellos dijeron que no podían cuidarme, otros fueron abandonados; antes podía ir a comprar carne, pero cuando uno es viejo pierde su libertad, te desfasas del mundo, te ahogas en la coladera de un caño y te da igual que pase algo o no pase nada. Los días son absurdos, me deprime la agonía  y la basura, no puedo ir a  Misa, estoy rodeado entre mangueras  y pellejos, con mis venas destrozadas por el sueño, con un soplo que me come, sin invierno ni verano. A dónde va ir uno cuando mi tumba estoy cavando?

De qué sirve tener tanto, entregar todo por algunos  y recibir nada a cambio? Dónde queda la alegría de la que me jacto sí al final veo tu rostro necesitado de la escucha, del saber que eres amado,  mientras que en tu silencios hablas con las cosas, te enfadas por el traste o por un pasto que no fue podado? Cómo  enfrentar una existencia cuando sabes que aunque eres el dueño siempre serás invitado? Con tus gatos en tu cuarto, con una comida en solitario, con tus ojos iluminados cuando yo me acerco y te doy un abrazo. Cómo pensar en vivir sí el futuro está enfrente, sin fuerzas, sin energías, intentado robar la atención con tu peinado, con tu ropa con olor a viejo, con tu sonrisa oculta… Muestra tus dientes, no importa que sean escasos. No me mires para pedir algo, es tuyo, que no te importe, eres hermoso y eso me da miedo y aquí es donde en mi mente el suicido cobre fuerza. Donde me miro  y aunque me avergüenza aceptar que los años son la huella, me pregunto de verdad sí vivir vale la pena.


Autor. Victor López Pelcastre


lunes, 25 de mayo de 2015

Entrada 31 - 25/5/15

Pienso que existo y no sé donde estoy, me imagino que  paseo entre corazones llenos de amor pero termino en medio de la carretera con letras estúpidas en mi mano tirando unas cuantas lagrimas que me secan por dentro, ya no tengo sentimientos, decir lo que siento es tan estúpido para mí, y trato de explotar en una catarsis donde pueda gritar y desahogarme de todo lo que me trague en estos años, sin embargo llorar ya no sabe, mis ojos no se puede compadecer ante mi miseria, es como si todo fuera reprimido por mi cabeza, que grita “basta!”. Ya no tengo miedo de pasar el dolor, primero evades todo, me decía una y otra vez que estaba bien, me convencía de que era un hombre fuerte y que todo lo que estaba viviendo era pasajero,  adapte a mi cuerpo, somatice lo que llevaba dentro y al final hubo un gran dolor de cabeza que me provocaba desear mi muerte. Tuve tiempo de llorar, quizá tuve tiempo para reconciliar las cosas y  reflexionaba sobre la posibilidad de volver a mirar y pensé tanto, que la posibilidad se fue; tal vez por orgullo o quizá realmente ya no quería y sí ya no quería por qué dolió? 

He pasado noches  analizando todo y me considero un  tipo racional, sé que todo es para bien y que los cambios traen nuevos bríos, sin embargo no encontrado ninguno y aunque los he buscado por todas partes me siento vacío, trato de distraerme y olvidar por un momento lo que paso, intento ocultar eso que siento cuando subo a un autobús y miro por la ventana  y aunque el paisaje fuera hermoso no tiene ningún sentido para mí. Aparentemente todos piensan que estoy bien, que mi vida continuo sin pesares y me agrada que sea así, hoy sé que no tengo porque demostrar flaqueza, mi fuerza  está en esperar algo que quizá muchos me puedan dar, algunos me ruegan por un poco interés de mi parte, comprendí que soy un ser humano bueno el cual tiene mucho que dar, lamentablemente por ahora no estoy abierto a nada y aunque lo intensase no podría. Qué más da una noche de sexo,  los besos me asquean, no quiero caricias ni palabras sabias, no quiero nada y prefiero alejar todo aquello que tenga el nombre de felicidad…

Las  cosas, esas cosas vienen y van,  todo tiene un significado y no creo en el destino pero me gusta ilusionarme que en algún lugar los dulces me sabrán como antes, que podré escuchar  cantar a las aves por la mañana sin la necesidad de que querer salir corriendo; deseo estar bien y callar esas canciones tristes a las tres de la mañana cuando me encuentro solo en mi habitación.

Tanto tiempo perdido o ganado. ya no lo sé,  no tengo fé,  no quiero permitir nada pero, casi todas las noches abrazo a mi Madre sin que ella sepa que necesito un abrazo, no quiero perder lo que he ganado, es mucho tiempo, proteger el corazón se vuelve  una carnicería de la cual no desistes, a lo mejor nadie quiere hacerme daño y la vida sea un camino de batallas; azules nocturnos que se convierten en un amarillo y no importa si algunas vez  fue negro o blanco o sí el rosa pálido brillo más que un verde.  Qué más da? … Sólo se debe seguir viviendo un día a la vez con la esperanza  en que ese día todo termine y se pueda descansar en paz.
“Life around us was so wild
Thank you for your smile
You make it all worth while to us”


Autor: Víctor López Pelcastre

martes, 10 de febrero de 2015

Entrada 30 - 11/2/15


Una versión de una vida, la sensibilidad que se encarna en la piel como si esta fuera un ala del destino No sé de donde saque las plumas, ni en donde deje la aurora, no sé quién dijo que soy un ángel, sin embargo descubrí que las palabras son un soplo que se plasma en el viento parecido a las ondas de radio que vagan por el universo, y me pregunto el lugar y la forma, porqué no recuerdo de donde soy, ni como vine a parar en un papel, no comprendo porque las luces alumbran como un sol y los ojos  me miran con esa rara percepción de extrañeza, es casi como si tratasen de preguntarme sí está bien mi existencia.

Un día pasa, tal vez, una semana, la verdad no recuerdo de donde sale el tiempo, no sé para qué sirve sí siempre estoy sentado en el mismo lugar deseando los placeres de otros, gritando con mis manos alegrías, mientras expreso en sus colores la agonía. Es tan tonto pensar en un día y nadie sabe, ni se imagina como es, un segundo se convierte en una imagen que te causa melancolía, cada recuerdo, una vista del pasado que te reclama  el “por que no cuidaste el corazón?”, otro más,  y el dolor que evades sin que nada te llene; no hay motivo, la razón de todo se pierde y de nuevo estas solo.

Las noches, esas frías sabanas que cubren la ciudad, el martirio de aquellos que nos desvelamos por amor buscando en el silencio y la penumbra una respuesta; lloramos a obscuras la necesidad de afecto, miramos la luna como si fuera una diosa que nos escucha cuando de antemano sabemos que cada platica es a la nada. Creemos en la esperanza y tenemos fé que en algún lugar habrá alguien que valore a un idealista que busca desesperadamente el confort de unos brazos que calmen sus ansias o en su defecto rogamos que aquel hombre o mujer que amamos regrese en una carroza y nos recoja diciendo: “Te necesito”… Y el viento sopla y el cariño por uno mismo se desvanece, nos fingimos fuertes y poderosos,  nos amamos ante la falta de a quien amar y amamos aunque no sepamos sí el amor  existe o realmente está ahí.

Y entonces tengo miedo, me callo todo, me miro al espejo y me veo normal, que nadie sospeche que no puedo, es tiempo de mentir y seguir adelante, no importa nada y simulo que nadie me toca, que no estoy ni ahí, pretendo vivir bajo la sombra. Soy una figura que se presenta ante el mundo, soy un hombre que escapa de su humanidad, soy un dolor constante en el rostro y como todos hago que nadie me ve y me pinto las manos de gritos y me lleno de color mis labios para pintar sobre el aire todo aquello que se dice. Ahora me someto a las reglas y me quedo parado en el papel describiendo mi universo.

Autor. Víctor López Pelcastre


domingo, 4 de enero de 2015

Entrada 29 - 4/1/15

Cansado y  destruido de la falsedad de las cosas, con el deseo estúpido por sentir que soy importante para alguien; a veces pienso que no tengo oportunidad ante nada, sin embargo recuerdo que las cosas son pasajeras, que nunca estamos en un mismo lugar y realmente importa quién está frente de nosotros?  No entiendo por qué creemos en las estupideces de personas que nos regalan el mundo como sí  de un chocolate barato se tratará. En fin a veces confió en que el sentido común llegue a mi mente y recapacite, permitiéndome de esta manera  tomarle importancia  a todo aquello que lo merece.

Extraño mi vida,  extraño los sabores perdidos entre aromas, las sensaciones de placer y lo sublime de la imagen de mi rostro en el espejo y no puedo olvidar, mi cabeza  gira y se retuerce entre todo lo que permití y  me quitaron. Cada grito de agonía y cada cosa que me introdujeron, cada momento que pensé que hacia lo correcto, miraba tu sonrisa y veía tus ojos mientras decía por favor, suplicaba el cariño y tal vez el amor, creí que la única forma de poder sentirme en paz era la libertad y escape, cambie  mi casa y mi tiempo por un yo pervertido que no merecía un aplauso y aunque estaba sobre oro ninguna cosa era más satisfactoria  que desnudarme ante una cámara  web.

Siento asco pero no me avergüenzo,  quizá  en algún punto entendí que lo que me hacía feliz no era la vida planeada como todos, me convencí que no quería un trabajo, que no permitiría que ningún mecanismo de control social cambiara mi esencia y corrí el riesgo de una aventura que nunca supe sí me llevo a alguna parte; algunos dicen que la experiencia es aprendizaje, pero con cada cosa que viví se destruía mi persona; cambios, todo era una convergencia  que se exaltaba con una pasión inmensa la cual siempre caía en desilusión, dejandome prendando a un sin sentido que no era capaz de llenar. A veces lloras y te ahogas en tu propia miseria pero un día tienes que reconstruirte pero no aprendes y así te haces viejo, ya no hay imagen, no existes como antes, ya no hay preguntas ni respuestas, no importa nada y a nada le importas.

“Qué se perdió más en la Guerra?” Qué le pasa al hombre que no se atreve a salir de su mundo? Simplemente nunca fuimos hombres,  el remedo de Nietzsche  ante su utopía, la basura posmoderna en la que se basa la ingenuidad de la humanidad, queriendo ser una especie que se enmarca ante al abuso de la sensaciones y la conformidad  de su carencia afectiva suplantada por las tecnologías;  y comprendo eso, soy parte de un sistema didáctico que se emociona ante lo novedad, las frases triviales de moda que ensalzan lo “friki” de los 80 como modelo y  guía de mercadotecnia, y qué? Cada quien es libre de tomar una decisión  o perderse en alguna idea universal que dicte una conducta moral que los haga sentirse libres. Por qué preguntas cuando tu cabeza es incapaz de encontrar respuestas; qué se busquen responsables de la muerte de estudiantes, campesinos, obreros o de cualquier hijo de vecina qué se manifiestan por la paz, qué los perritos sufren maltrato o qué me interesa comer todo lo que pone mi Madre en el plato porque en África están niños muriendo de hambre? Qué se jodan todos!

Me masturbo y pienso y pareciese como sí jugara con la verdad, con la necesidad de ser reconocido delante de otro  y  el deseo perene por sentir que alguien te comprenda y  me regale afecto.  Soy yo ante mi edad madura y mi estupidez, ante mis malas acciones y  una vida desperdiciada. Soy yo ante gemidos de placer olvidando la protección, soy yo, como un individuo mayor de 35 años … and what the fuck I do?

Autor: Victor López Pelcastre.

jueves, 9 de octubre de 2014

Entrada 28 - 9/10/14


Pretendo esconderme donde nadie me encuentre, la vida se ha convertido  en una secuencia insoportable de acontecimientos que no me llevan a ninguna parte; he comprendido que las tardes, las mañanas y cualquier hora del día son tan intrascendentes que me olvido del tiempo, del espacio y de todo lo que me rodea, no quiero ser algo, ni alguien, no proyecto fingir más de lo que yo me permito para subsistir, realmente ya no sé sí estoy al límite o descubro una indiferencia absoluta en todo lo que hago. Los ayeres de deseos y sensaciones me causan asco  y  buscar un nuevo camino no me anima a vivir y sinceramente no sé quién soy, ni quien fui.


Hubo un tiempo donde descubría y creaba, donde me hacía ilusiones y presenciaba un presente que agradable o no, coincidía con el confort que necesitaba,  tal vez creía mis mentiras y le daba un carácter formal para hacerlas pasar por verdad, jugué demasiado, manipule, me deje someter, vacíe mi carácter en moldes para forjarme como una persona y al final no resulto, no soy un hombre, ni una mujer, no soy aquello que esperaron, ni lo que quise ser, no soy el ideal ni la sombra, sólo me oculto y simplemente comprendí que las cosas por las que lucho son absurdas, hoy prefiero un mundo donde todo muera y se destruya, donde el temor me consuma llenándome de culpa por mis malas decisiones, quiero un mundo donde yo muera…


Las palabras ahora son gritos de necesidad, carezco de la capacidad de mirar y  asombrarme con lo sublime y prefiero lo efímero que me llena de nada para tener fé  en la desesperación del engaño,  maldito el día que escuche tus mentiras y las mentiras de todos;  blasfemias sobre la verdad, dichos huecos que se enmarcan en un “te quiero”, miradas de esperanza que disimulan el hastío de vivir en la miseria de la hipocresía y la falsedad,  no necesito sentimientos, no existe el amor, tantas veces orando, pidiendo a lagrimas perdón y otras tantas pisoteando mi dignidad por buscar permanecer y todo por un momento, por sentir que mi corazón vale un poco, que un abrazo me calmaría y un beso que se siempre se convertía en sexo calmaría mi lujuria. Mentí y qué? Todos lo hacemos.


Y a veces, sólo a veces descubro un  mundo donde no entiendo, donde el orgullo puede más que la bondad y mirarse es todo sin mirar. Las cosas desaparecen y los hombres se rompen, se olvidan de la bendición de ser, mientras el miedo se apodera de sus bocas y la desconfianza de sus mentes, no tenemos nada porque no existe nada, el trabajo, los amigos, la necesidad de pertenecer, nada es seguro ni eterno, lo divino es la salvación del mediocre y la realidad la pérdida de la  humanidad, para qué sirve el  amor sí solo destruye el alma, para que la amistad cuando la hipocresía y la conveniencia la marcan.  Y a veces me siento en una banca y me quedo estático  y a veces no quiero nada y a veces todo y hoy no miro, deseo ser ciego.


Tanto tiempo y hoy comprendo, trate de pensar en mi vida pero no puedo, me deshicieron, me tomaron con sus manos y me cortaron en pedazos, tantos como para nunca recordar el pasado; me quitaste mi alma, me dejaste perdido en una tierra que odio y por más que intento pegar mis partes, maldita sea… no sé cómo hacerlo.  Por qué me mataste, no te basto una bala? Por qué aun tomas la daga y la clavas en mi espalda? Te odio, no soy un juguete,  ni  tu sirviente, no sé qué jodidos soy pero sé que no soy tuyo ni de nadie. Déjame en paz, vete, lárgate de mis pensamientos y púdrete. Por un demonio, dónde está la paz  y la calma de la que todos hablan?


Por qué quiero encontrar cuando sé que no hay? 
Por qué obligarme a vivir sino quiero?

Por qué no tengo el valor de meterme  un disparo en la cabeza sin importar quién soy?



Autor. Victor López Pelcastre