domingo, 7 de julio de 2024

Entrada 44 - 7/07/2024

No te dejaré salir, no correrás por el campo para huir de mí, te buscaré entre los árboles hasta que oscurezca y seguiré persiguiéndote aunque te pierdas entre las estrellas. Me enamoraré del bosque y de las nubes, rogare a la luna su luz para encontrarte y sí eso no es suficiente venderé mi alma a los espíritus furtivos, haré sacrificios y cavaré tan profundo que el infierno me quemará hasta cenizas ser, pero yo te encontraré.

¿Por qué no entiendes que te amo? Sí perdiste la esperanza, sí dejaste de creer en ti, yo lo haré por ti, lo haré por ambos, no importa, la aventura permanece y es un camino de altibajos, de melancolías con un toque de alegría. ¿Se te acabó la pasión? No recuerdas los momentos, esos besos  tan intensos, tan nuestros, sólo tú y yo en silencio, dejábamos caer las sábanas, tú tomabas con tus manos mi garganta y mi pelvis se movía a ritmo de metrónomo como melodía. ¿Acaso se te olvido esa noche?  ¿Dejaste que el destino te comiera? O simplemente decidiste en tu egoísmo no acordarte.

No quiero estar solo, no es que no sea fuerte, mis manos son duras y mis piernas como rocas, no es que no pueda, sólo es que no quiero; ¿Cómo dejaré que la vida se pase sin ti? No es un reclamo, es una súplica… ¡No te vayas! No dejes que me esconda en mi alcoba  hasta que el cartero toque mi puerta, no permitas que muera entre penumbras, ahogado entre mil copas y vaciando una jeringa de heroína, No me dejes solo, te prometo más que el cielo, acomodaré tu almohada, lavaré tus pies y me pondré bello, tan hermoso con un ángel, te regalaré mi cuerpo, como siempre será tuyo y yo seré feliz, que sí mi felicidad tiene nombre será el tuyo.


Y ahora, no hay ahora, no te encuentro… ¡Puta madre, no te encuentro! 


… Mi animó se acaba, no tengo ganas de nada, ni siquiera quiero pensar mis palabras, no se como describir lo que siento, tengo rabia, odio ¡Si, te odio! ¿Cómo describir mi enojo cuando tu imagen invade mis recuerdos? ¿Cómo miraré mi rostro cuando está marcado de cicatrices y abscesos? Me convertiste en la bestia nauseabunda, en ese absurdo barato que todos detestan y más que el odio que siento por ti, más odio siento por mi; maldito sea yo en todos los infiernos, maldito tú y todos esos que nos conocieron, maldito yo que me enamore y maldito el amor y maldito tu recuerdo, maldito el que escribió esto y maldito quien lo está leyendo.


Autor. Víctor López Pelcastre


No hay comentarios:

Publicar un comentario