martes, 24 de mayo de 2016

Entrada 35 – 24/5/16

Tal vez después de tanto pensar me he perdido entre muchas ideas, quizá he vivido con tantas imágenes en mi cabeza que jerarquizarlas sería casi absurdo. Es curioso ver como las metas cambian y mientras más viejo eres la perspectiva de vida gira, los ideales no permanecen y pienso que nos convertimos en aquello que odiamos y contra eso que luchamos todo el tiempo. La energía  que desbordaban nuestros cuerpos junto con todas esas voces que no cesaban y exigían algo más que justicia se han ido apagando. Las obligaciones sociales nos encasillan en una vida laboral de la cual no podemos escapar, los gastos básicos y el sustento de la familia se convierte  en nuestras verdaderas preocupaciones. El trabajo es escaso y el dinero ya no rinde como antes y creo que terminamos cansados de seguir adelante pero no podemos rendirnos, los hijos esperan no sólo el cariño que un Padre puede darles, confían en su protección y ponen su vida bajo su cuidado; ¿Cómo fallarles? Sé que a veces ya no hay fuerzas y no es que no tengamos un cuerpo que soporte, más bien es nuestra mente fastidiada de lo mismo y de todo lo que implique rutina; quieres tu vida de regreso aunque sea un momento pero ya no quieres masticar la realidad y piensas en decir basta, sin embargo el banco y el casero no espera y terminan por quedarse con nuestros pesos.

Huir podría ser una excelente solución y dejar que las cosas tomen sentido sin  que importe el cómo o el cuándo. La verdad es que la visión se me ha vuelto tan nihilista que mi propio juicio se sustenta con mondadientes y es tan voluble que carece de cualquier marco referencial. No tengo miedo de enfrentar el futuro, pero no quiero ser un protagonista en mi propia vida, no necesito ser alguien más, ni siquiera yo mismo. Deseo simplemente  seguir caminando por esa calle que me ha de llevarme a casa al  final del día, cargar energías  frente al televisor y recostarme junto a mi mejor amiga “La soledad”.

Me pregunto sí puedo esperar algo y cuestiono la suerte que me toco, no sé si tenga un destino que no se puede cambiar o sólo tome malas decisiones. Comprendí que la inteligencia no está en el nivel de conocimientos, ni en la experiencia que uno tenga, aquí sólo vale la habilidad para acertar en la vida; pero cuando eres un niño o un joven de clase media no te enseñan a ganar, las culpas y carencias de tus Padres se pagan con regalos por hacer nada y se crece con una falsa expectativa moral. Elegir se vuelve como un juego de dados donde lo que salga es bueno y entonces cumples 25 años y después 10 más y nuestra vida sigue igual, pensamos en planes interminables para mejorar,  es más, damos el paso siguiente y creamos en nuestra mente los procesos que han de llevarnos al éxito… Mentiras! Quien diga que tiene la vida asegurada se olvida que vivimos de prestado y que cualquier estupidez humana puede matarnos y aun siendo conscientes de ello no importa, buscamos nuestro suicidio en medio de todo y lo peor es que somos tan cobardes que nuestro instinto nos lleva a vivir. Quién sabe tal vez sí hoy muriera todo estaría mejor.

En fin,  cada perspectiva es diferente, imagino que en algún punto de este planeta  existen más de dos que experimentan la congoja y se hunden en sus adentros sin encontrar respuestas. La existencia no necesita refutación cuando las contradicciones son parte de nuestra naturaleza, sólo basta tener un poco de paciencia, el mundo es contingente y como se ve, no creo que algo mejore, pero sí sé  una cosa: No puedes pararte; mientras estés vivo no debes detenerte y aunque vivamos solos o nos sintamos solos, hay alguien que nos espera; sé que eso no cambiará tu vida, no la hará mejor, pero tu si podrás hacer de su vida algo mejor.

Autor Victor López Pelcastre

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Entrada 34 – 23/12/15

Las palabras se pierden entre la inmensidad de tantas formas, los pensamientos infinitos de las mentes no pueden lograr encontrarse de ningún modo y terminan por fallecer ante la falta de comprensión. A veces imagino todo como si fueran signos  de interrogación que se preguntan más por sí mismos que por la pregunta que encierran dentro y sólo puedo tener en mi mente frases icónicas  que no me permiten distinguir entre la realidad  y la fantasía  que encierro en mi vida; sin embargo sé que no soy el único con historias nocturnas que nadie escucha y descubro un mundo  donde  tantos hombres como yo están implorando romper el silencio de su soledad y buscan una víctima a quien relatar un pasado irresuelto cubierto con mentiras de éxito y de ego.

¿Qué piensas, qué esperas del otro y que ansias encontrar en tu voz interna?  Muchos sufren por la incertidumbre que enmarca el futuro y declinan  sus expectativas quedándose en un conformismo que  se vuelve su modo de vida. Los mares interminables de desesperación ante los problemas cotidianos sobrepasan su capacidad de razonamiento terminando así en una crónica depresión. Los hombres añoran las grandes batallas que nunca pelearon y presumen sus coronas baratas de victoria ante todos. Creer nuestras mentiras es un simple requerimiento para poder vivir de una manera digna ante una sociedad que no sabe ser misericordiosa con la mayoría. En fin, no es el trabajo ni la posición que tengas, no son tus bienes ni tus autos, no es el éxito que tuviste o que tienen tus hijos, es tu miseria y tu capacidad para aceptarla y entenderla lo que te hace ser humano.  

¿Puedo?  No lo sé. Miro a mi alrededor y me encuentro situado en un universo de melancolías y carencias afectivas donde el amor se convertido en el deseo inocuo que se busca como meta en ultimo termino, sin darse cuenta que el amor se ha transformado en una herramienta de uso desechable y mediático para  lograr objetivos. No niego la pureza del sentimiento pero niego la naturaleza del hombre por captarlo  y sentirlo sin confundirlo hasta el punto de llegar a  una codependencia u obsesión, y así todos sufren, todos lloran y se lastiman a sí mismos. Se inventan corazones con frases que sólo expresan la necesidad de pertenencia a alguien o algo y  se justifican diciendo que “Todo es soportable por amor” … Y rostros por doquier, el internet está lleno de sitios de citas  que  terminan por ser páginas de cruising donde el sexo en todas su formas es el fin, el afecto ahora se volvió un texting interminable entre personas anónimas que hacen juramentos motivados visceralmente  y que jamás se conocerán;  pese a esto nada importa, todo se convierte en un juego que calma nuestras emociones por unos minutos para engañarnos y decir:  “Estoy bien!”

Todo sigue y nos esforzamos por ser alguien y tener algo pero “resulta tan extraño que todos los viejos trucos para tener éxito como la educación, una amplia base de habilidades, las capacidades aritméticas y lógicas, etc. ya no sean garantía de nada.  Imaginemos que habitamos un mundo sin historia, ni ideología, ingresemos en un halo de paranoia, gritemos  desesperadamente y entremos en pánico porqué nada es lo que parece y lo que parece es peor de lo que se cree.  La vida tiene más sentido sí atas una bomba a tu cuerpo y la haces explotar en una plaza pública llena de gente o INSERTE AQUÍ ALGO MAS ATERRADOR ____________________________________.


Autor: Victor López Pelcastre.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Entrada 33 - 12/11/15

Donde podríamos dejar los sentimientos para que no nos hicieran daño? A veces pienso en la posibilidad de poder vivir sin la necesidad de cubrir los vacíos que experimento en la noche; la televisión por más que quiera ser mi amiga y compañera no me es suficiente, en ocasiones sólo quiero un poco de ruido para sentir que no estoy solo.  Si, el tiempo pasa y cada vez es peor, un cigarro se convierte en cinco minutos de melancolía y hace que me pregunte en las cosas que he tenido, todas esas oportunidades que tocaron a mi puerta y me ofrecían la felicidad, esos intentos desesperados  por tener un poco de amor y esas confusas discusiones con el destino que me llevaron a la indeterminación sin poder decidir nada. Ahora se ve un futuro sin esperanza, donde lo que queda son la agonía de los años, de las posibilidades que se fueron y un deseo que no acaba por convertirse en realidad. Me cuestiono tantas cosas pero sé que sólo las preguntas de mi corazón valen la pena; Dónde quedo el amor? … Sus reclamos, su llanto; cada palpitación tan absurda  y sin fe que me llena de culpa por no poder tomar en mis manos ninguna opción. 

Treinta y cinco años que no prometen nada, el sentido que nunca existió  y no comprendo cómo pretendo vivir con la perspectiva vacía y la cara llena de mentiras; el tiempo de morir se pasó, ya no puedo ser parte de la generación de los 27 y unirme a Kurt Cobain o Jim Morrison en un suicidio simbólico… es tan dramático; pienso que quitarse la vida a esta edad es tan patético como el hecho de que no tengo hijos y que jamás me case, ni mucho menos tuve un divorcio. Las pasiones que enmascare de amor durante mi vida no fueron fructíferas, simplemente espejismos de una idea y de  mi egoísmo, nunca tuve la capacidad de compartirme y dejar que el otro me descubriera; mi cabeza estaba llena de miedos y de contradicciones morales, frustraciones por no lograr mis objetivos y berrinches sin fundamento, quería el juguete y no deseaba compartirlo, era como ese clásico pensamiento machista donde la infidelidad era el pan de cada día, te acostumbras a ello y  es tan normal. Qué sería de no tener esos momentos donde te confrontas y descubres que tu vida es una basura porque así lo has querido.

Ahora escribo esto y escucho a Runaground de James y me fastidio al saber que esas ideas tan depresivas en mi cabeza jamás se irán, son parte de mi vida, de la forma en como he conseguido ser quien soy;  quizá he visto el mundo tan decadente que nada de lo que haga en el futuro hará cambiar mi perspectiva. Me encuentro en un paradigma que me lleva a algo tan profundo que no podré salir. De nada sirven los deseos de superación o la intención de cambiar cuando uno mismo se sabotea, el confort  de mis barreras me resuelve la vida, no tengo una responsabilidad con nadie, no intento descubrir un hilo negro; es suficiente sentarte en un sofá en silencio, mirar a tu alrededor y encender tu teléfono celular para darse cuenta que estas es un mundo donde la soledad es la perene compañía del mundo, es tan fácil encontrar a alguien y abusar de él, la carencia emotiva de otros me lleva y nos lleva a ser unos depredadores de sentimientos; engañamos y usamos por usar, un cuerpo desnudo que se somete ante ti es la recompensa por la carestía de otros. Todos sufren, todos lloran y callan… Todos quieren un poco de amor, incluyéndome  yo y somos tan incapaces de querernos que  en ocasiones somos la presa y en otras el cazador y al final todos estamos muertos.

Autor. Víctor López Pelcastre

lunes, 5 de octubre de 2015

Soy Raúl

Cansado, después de un día de trabajo lo único que quiero es llegar a mi hogar, mirar la televisión un rato y hundirme en el sofá, quiero fundirme en un estado de apatía y suspender mi pensamiento, deseo comer patatas fritas en una bolsa de poliuretano y ayudar a contaminar este planeta... sin embargo, sé que al llegar a casa, encontrare ropa tirada, el piso sucio y trastos en el fregadero esperando ser lavados, comida congelada en el compartimento de carnes de un refrigerador asqueroso y uno que otro desperdicio entre las orillas del sofá. 

Sigo avanzando en el trafico y reflexionó sobre mi vida, pero, basta de pensar en lo bueno o en lo malo de mis actos, creo que ahora el criterio es ¿qué tanto he experimentado? y ¿si fue divertido, emocionante, extremo o solo se quedó en lo normal?, así, llego a la conclusión de que mi vida es una basura, a mis 28 años, sólo soy una incógnita mas, un ser que pasa por desapercibido y lo pueden asesinar en una esquina con una escopeta y nadie puede detenerse a mirar lo sucedido, vivo solo en un departamento de huevo, sin mascota, sin alguien, soy Raúl y Raúl es igual a soledad y carencia de afecto, ¿comprendes? La soledad ha sido mi única compañera en mi camino por este podrido mundo, la fibra óptica y la antena de televsion de paga son mis mejores amigas, la computadora es mi confidente y el Internet mi amante. 

Mi vida es la vida de un chico que busca morir en cualquier accidente y añora que en su casa, haya un atentado terrorista y derrumbe el edificio. Nunca me he enamorado y no lo quiero hacer... copular y terminar rápido, y si no hay con quien follar la mano siempre esta dispuesta a cooperar. Escuchar rock alternativo y gastar el poco dinero que tengo en discos baratos y en citas que hago por la red con personas absolutamente desconocidas y absurdas, pero en fin... después de la cena terminamos en un hotel teniendo sexo y olvidando las formalidades de la protección para tener una buena relación. Mi mundo se pudre y no hay nada que hacer, ya no me importa ser cero positivo, creo que desde hace un año lo soy.

Pienso en mi trabajo y digo: Que más da sentarse enfrente a un escritorio lleno de papeles con firmas y letras impresas, hojitas amarillas autoaderibles con direcciones y teléfonos y uno que otro recado estúpido del mediocre de al lado. Miro el monitor diez horas al día, y mi labor es actualizar la pagina web de un banco, con los nuevos estados de cuenta de gente extraña a mí. Bueno... podría ser peor, prefiero al mediocre que la voz chillona de Rosita. Alrededor de las tres de la tarde, él edificio ya no solo esta enfermo, sino en coma, los empleados parecen zombies, pues ha perdido la esperanza de ser alguien, en el centro de fotocopiado se encuentra Juan y Martha, Martha esta casada, pero no le importa, pues lo que desea es acostarse con Juan y Juan la manosea mientras el jefe me tiene en su despacho y me pide que me quite la ropa...

La vida sólo es un desperdicio de tiempo... el fregado trafico esta jodido... así quiere Dios que uno se acuerde de él, considero que Dios solo esta feliz cuando te olvidas de él, porque así ya no tiene trabajo que hacer... pinche huevon, quizá por eso los curas tengan una barrigota, ¿cual es su trabajo? levantar un pan y una copa y ya... y por eso pagamos...

He llegado a mi casa, enciendo el reproductor de discos y escucho a Chevelle, Rock para mis neuronas atrofiadas que hacen que me entierre en mi mundo, en el microondas una sopa instantánea y tomo un refresco que compre en un minisuper, prendo mi computadora y la conecto a Internet, abro el messeger el cual esta lleno de contactos en línea, unos que otros mensajes me llegan y me imagino que esas personas tienen una vida miserable equiparada a la mía. - ¡Hola! – es el típico mensaje de alguien que esta desesperado por comunicarse con alguien mas, por que ya no aguanta su soledad, podemos estar rodeados de personas, pero todas son indiferentes, es cierto que necesitas ser reconocido por alguien pero es patético suplicar dialogo, un link se abre y es pornografía amateur, abro mi correo y mails de todo tipo atiborran mi bandeja de entrada, forwards y mas forwards... propaganda neonazi y besos virtuales de gente sin rostro... No hay nada que hacer, apago todo, prendo el televisor, miro E! Entreteiment, cambio de canal, todo es lo mismo comedias estúpidas o películas viejas, quizá lo mejor sea que me vaya a dormir, pero no sin antes desahogar mis presiones masturbándome un poco, así podré descansar bien.

Intento dormir, sin embargo el insomnio me hace presa y no concilio el sueño, la casa esta obscura y solo miro el techo descarapelado por la humedad de la tina de baño del vecino... quiero morir, quiero gritar como Chimo Moreno cuando canta “my own summer”, quiero correr por una pradera, tropezarme y rodar y rodar sobre ella para golpearme la cabeza, pero, se que solo son ilusiones tontas, se que no tengo el valor suficiente para dejar este mundo por mi cuenta, pero añoro el día en que uno de esos ángeles venga por mi... mi cuerpo se empieza a sentir pesado creo que dormiré.

¡Pinche despertador!... ¡son las seis de la mañana!, espero el día en que pueda botar todo y olvidarme de ser alguien, permitirme gozar en extremo mi libertad... entro al baño a orinar, me meto a la ducha, no he despertado aun, me visto y tomo una taza de café, en el piso hay una dona creo que aun esta buena, me encamino al estacionamiento para abordar mi auto, conducir, caminar, trabajar, conducir nuevamente y dormir, es la rutina a la que estoy acostumbrado y se que si salgo de ella, no sabría que hacer. Llego a mi trabajo, de nuevo saludo a todos, ¡qué asco! No sé por la hago, me deprimo al ver a Rosita, Juan y Martha... es gente tan... mi jefe como siempre me mira morbosamente, ¡auxilio! Me siento en mi silla, tomo mas café, me inclino hacia el teclado de la computadora y como siempre todo es igual.

Recuerdo una frase de un escritor austríaco, Rilke, que dice:

“Sólo el individuo que vive en soledad es una criatura sujeta a las leyes profundas, y sí sale al empezar la mañana o mira hacia la tarde que esta vibrante de vida, y comprende lo que le rodea, entonces todo se desprende de él, como si de un cadáver se tratará, aunque siga en la plenitud de la vida”

Creo a veces que es mejor nunca despertar, nunca salir de tu casa y nunca dejar que nadie te vea, vivir en una burbuja. Dice por ahí Antonio Cortijo “la realidad supera la ficción pero lo absurdo y la basura supera la realidad” Al final todo se pudre y si hay algo sin gangrenar, eso es una gran muestra de que Dios esta consciente de lo miserable que somos los hombres y te pone el ejemplo, que, solo unos cuantos seres pueden ser felices... esos cuantos son los barberos de Dios (los santos) 

Me esfuerzo por tratar de llevar una vida donde algo tenga un sentido, miro lo que me rodea y no logro comprender nada, mis acciones sólo tienen trascendencia cuando soy útil para otros, nadie sabe de nadie, por que nadie es importante, somos desechables, cuando ya no sea productivo me cambiaran por otro, no me darán pensión, ni seguro medico, lo que construyes es lo que tendrás para toda tu vida, pero ya no importa construir, no se quiere sacrificar un poco por el bienestar futuro, porque la esperanza en un futuro es incierta y lo mejor es gozar lo poco o mucho que tenemos en el momento, disfruta... disfrutar para llegar a la miseria nuevamente y otra vez fregarte como esclavo para gozar y acabar en la miseria, ese es el Ciclo.
 

No puedes compartir lo que eres, solo eres un individuo que actúa por rutina todos los días que tiene la vida, no hay un consejo para ti, ni una guía que seguir, nadie sabe si puedo o si debo, nadie quiere saberlo, solo soy yo; así que Raúl simplemente es igual a soledad y carencia de afecto, ¿comprendes?

Autor: Víctor López Pelcastre. 

miércoles, 19 de agosto de 2015

Entrada 32 - 18/8/15

Escucho palabras y mi cabeza se calla,  el cielo se cae a pedazos, paradigmas que me comen mi cerebro y me  pregunto en dónde está todo? Las voces que escucho no pueden darme respuesta, son simples ecos del pasado que desea ser presente, la melancolía de los ayeres en la cabeza de tantos… Hombres solos que desean volver a vivir y mujeres que no pierden la esperanza por sentir un poco de alegría. Una yegua que voltea y me mira en mis adentros; el dolor desesperado cuando se pierde a alguien que amas; soledad, un espacio sin mentiras, sin lamentos, sin esperanza en un regreso, sin saber nada de nadie, sin querer saber de mí. Una llamada de teléfono perdida, no quiero que  nadie sepa que estoy aquí pero la gente no me entiende; aquí en esta vida no sé lleva uno más lo que sirve porqué lo cae al piso se lo chupa el Diablo.

Tantos años juntos y quiero estar en mi casa y le cantaba la canción de los zapatos cafés y sí tuviera a alguien me iría con ella, tenía todo y de repente todo se acabó y todo lo que quiero es irme de esta vida con Dios, para qué quiero más sí ya lo goce…  Jacinto, dónde quedo la flor, dónde el azul, por qué todo es amarillo, por qué el silencio, por qué una mirada que dice adiós?  Maldita sea por qué todo se acabó?

Y el tiempo,  tantos conocimientos que se quedan en la cabeza,  nadie los sabe, todo se quedó en una tempestad donde el roce del viento me provoca nauseas. Mi mundo, una casa que se cierne en donde me dejaron, ellos dijeron que no podían cuidarme, otros fueron abandonados; antes podía ir a comprar carne, pero cuando uno es viejo pierde su libertad, te desfasas del mundo, te ahogas en la coladera de un caño y te da igual que pase algo o no pase nada. Los días son absurdos, me deprime la agonía  y la basura, no puedo ir a  Misa, estoy rodeado entre mangueras  y pellejos, con mis venas destrozadas por el sueño, con un soplo que me come, sin invierno ni verano. A dónde va ir uno cuando mi tumba estoy cavando?

De qué sirve tener tanto, entregar todo por algunos  y recibir nada a cambio? Dónde queda la alegría de la que me jacto sí al final veo tu rostro necesitado de la escucha, del saber que eres amado,  mientras que en tu silencios hablas con las cosas, te enfadas por el traste o por un pasto que no fue podado? Cómo  enfrentar una existencia cuando sabes que aunque eres el dueño siempre serás invitado? Con tus gatos en tu cuarto, con una comida en solitario, con tus ojos iluminados cuando yo me acerco y te doy un abrazo. Cómo pensar en vivir sí el futuro está enfrente, sin fuerzas, sin energías, intentado robar la atención con tu peinado, con tu ropa con olor a viejo, con tu sonrisa oculta… Muestra tus dientes, no importa que sean escasos. No me mires para pedir algo, es tuyo, que no te importe, eres hermoso y eso me da miedo y aquí es donde en mi mente el suicido cobre fuerza. Donde me miro  y aunque me avergüenza aceptar que los años son la huella, me pregunto de verdad sí vivir vale la pena.


Autor. Victor López Pelcastre


lunes, 25 de mayo de 2015

Entrada 31 - 25/5/15

Pienso que existo y no sé donde estoy, me imagino que  paseo entre corazones llenos de amor pero termino en medio de la carretera con letras estúpidas en mi mano tirando unas cuantas lagrimas que me secan por dentro, ya no tengo sentimientos, decir lo que siento es tan estúpido para mí, y trato de explotar en una catarsis donde pueda gritar y desahogarme de todo lo que me trague en estos años, sin embargo llorar ya no sabe, mis ojos no se puede compadecer ante mi miseria, es como si todo fuera reprimido por mi cabeza, que grita “basta!”. Ya no tengo miedo de pasar el dolor, primero evades todo, me decía una y otra vez que estaba bien, me convencía de que era un hombre fuerte y que todo lo que estaba viviendo era pasajero,  adapte a mi cuerpo, somatice lo que llevaba dentro y al final hubo un gran dolor de cabeza que me provocaba desear mi muerte. Tuve tiempo de llorar, quizá tuve tiempo para reconciliar las cosas y  reflexionaba sobre la posibilidad de volver a mirar y pensé tanto, que la posibilidad se fue; tal vez por orgullo o quizá realmente ya no quería y sí ya no quería por qué dolió? 

He pasado noches  analizando todo y me considero un  tipo racional, sé que todo es para bien y que los cambios traen nuevos bríos, sin embargo no encontrado ninguno y aunque los he buscado por todas partes me siento vacío, trato de distraerme y olvidar por un momento lo que paso, intento ocultar eso que siento cuando subo a un autobús y miro por la ventana  y aunque el paisaje fuera hermoso no tiene ningún sentido para mí. Aparentemente todos piensan que estoy bien, que mi vida continuo sin pesares y me agrada que sea así, hoy sé que no tengo porque demostrar flaqueza, mi fuerza  está en esperar algo que quizá muchos me puedan dar, algunos me ruegan por un poco interés de mi parte, comprendí que soy un ser humano bueno el cual tiene mucho que dar, lamentablemente por ahora no estoy abierto a nada y aunque lo intensase no podría. Qué más da una noche de sexo,  los besos me asquean, no quiero caricias ni palabras sabias, no quiero nada y prefiero alejar todo aquello que tenga el nombre de felicidad…

Las  cosas, esas cosas vienen y van,  todo tiene un significado y no creo en el destino pero me gusta ilusionarme que en algún lugar los dulces me sabrán como antes, que podré escuchar  cantar a las aves por la mañana sin la necesidad de que querer salir corriendo; deseo estar bien y callar esas canciones tristes a las tres de la mañana cuando me encuentro solo en mi habitación.

Tanto tiempo perdido o ganado. ya no lo sé,  no tengo fé,  no quiero permitir nada pero, casi todas las noches abrazo a mi Madre sin que ella sepa que necesito un abrazo, no quiero perder lo que he ganado, es mucho tiempo, proteger el corazón se vuelve  una carnicería de la cual no desistes, a lo mejor nadie quiere hacerme daño y la vida sea un camino de batallas; azules nocturnos que se convierten en un amarillo y no importa si algunas vez  fue negro o blanco o sí el rosa pálido brillo más que un verde.  Qué más da? … Sólo se debe seguir viviendo un día a la vez con la esperanza  en que ese día todo termine y se pueda descansar en paz.
“Life around us was so wild
Thank you for your smile
You make it all worth while to us”


Autor: Víctor López Pelcastre

martes, 10 de febrero de 2015

Entrada 30 - 11/2/15


Una versión de una vida, la sensibilidad que se encarna en la piel como si esta fuera un ala del destino No sé de donde saque las plumas, ni en donde deje la aurora, no sé quién dijo que soy un ángel, sin embargo descubrí que las palabras son un soplo que se plasma en el viento parecido a las ondas de radio que vagan por el universo, y me pregunto el lugar y la forma, porqué no recuerdo de donde soy, ni como vine a parar en un papel, no comprendo porque las luces alumbran como un sol y los ojos  me miran con esa rara percepción de extrañeza, es casi como si tratasen de preguntarme sí está bien mi existencia.

Un día pasa, tal vez, una semana, la verdad no recuerdo de donde sale el tiempo, no sé para qué sirve sí siempre estoy sentado en el mismo lugar deseando los placeres de otros, gritando con mis manos alegrías, mientras expreso en sus colores la agonía. Es tan tonto pensar en un día y nadie sabe, ni se imagina como es, un segundo se convierte en una imagen que te causa melancolía, cada recuerdo, una vista del pasado que te reclama  el “por que no cuidaste el corazón?”, otro más,  y el dolor que evades sin que nada te llene; no hay motivo, la razón de todo se pierde y de nuevo estas solo.

Las noches, esas frías sabanas que cubren la ciudad, el martirio de aquellos que nos desvelamos por amor buscando en el silencio y la penumbra una respuesta; lloramos a obscuras la necesidad de afecto, miramos la luna como si fuera una diosa que nos escucha cuando de antemano sabemos que cada platica es a la nada. Creemos en la esperanza y tenemos fé que en algún lugar habrá alguien que valore a un idealista que busca desesperadamente el confort de unos brazos que calmen sus ansias o en su defecto rogamos que aquel hombre o mujer que amamos regrese en una carroza y nos recoja diciendo: “Te necesito”… Y el viento sopla y el cariño por uno mismo se desvanece, nos fingimos fuertes y poderosos,  nos amamos ante la falta de a quien amar y amamos aunque no sepamos sí el amor  existe o realmente está ahí.

Y entonces tengo miedo, me callo todo, me miro al espejo y me veo normal, que nadie sospeche que no puedo, es tiempo de mentir y seguir adelante, no importa nada y simulo que nadie me toca, que no estoy ni ahí, pretendo vivir bajo la sombra. Soy una figura que se presenta ante el mundo, soy un hombre que escapa de su humanidad, soy un dolor constante en el rostro y como todos hago que nadie me ve y me pinto las manos de gritos y me lleno de color mis labios para pintar sobre el aire todo aquello que se dice. Ahora me someto a las reglas y me quedo parado en el papel describiendo mi universo.

Autor. Víctor López Pelcastre