jueves, 30 de junio de 2016

El Destino


Es jueves, son las 8  y media de la noche, bajo de un taxi cerca de la Zona Rosa, es una noche como tantas de otoño. Traigo un vestido largo color rojo de una sola pieza, zapatillas negras de tacón alto  y el viento sopla sobre mi rostro  y juega con mi pelo largo. Camino sin ningún rumbo, tal vez a cualquier bar, no importa lo que tome nada me hará olvidar, no traigo ni un centavo pero lo que me interesa es buscar quien pagara.

            Un hombre blanco, robusto, de edad madura, se acerca y me pregunta -¿De qué huyes?- Realmente no me importa lo que diga, cualquier cosa que respondiera se escucharía mal, así que dije sinceramente - del dolor y la vergüenza -, entonces el hombre me dijo - ¿Me dejas acompañarte? - A lo que simplemente di un sí como respuesta. Nos acercamos a la barra él pidió un vodka, yo un coñac; Chocamos las copas y brindamos por la caída de la alegría, por la falta de la paz y por nuestra muerte que algún día ha de llegar. De repente sentí su mirada, me observaba con detalle, me miro a los ojos y dijo – Soy Arturo – y yo le sonreí coquetamente.

Después de tomar varias copas nuestro inconsciente empezaba a salir; nunca me han gustado los hombres maduros pero esté tenia algo especial. Arturo me tomo de la mano y me la acaricio con una ternura maternal, no sé  si la sensación me satisfacio o me asusto, no quería lastimarlo; pues he aprendido en la vida a no deber de amar  y que el único ser confiable es la soledad. Pense entonces: tal vez quiere jugar, pero ¿A qué? Era la pregunta y la respuesta surgió de la voz de él. – Creo que todos los hombres tienen un secreto que nadie conocerá jamas, ni tu esposa, ni tus hijos, ni tu amante, ni tu confesor. Nadie lo sabrá ¿Quieres conocer el mío? – No sabia que decir, sólo sé que ahora puedo ser el cómplice de sus locuras o su ejecutor.

Jugar y después matar, ese había sido mi lema, prefiero torturar a un individuo antes de suicidarme. Era el momento de decidir, quizá por locura o curiosidad, de mi boca salió un si y la puerta se abrió sin saber que lo que pasaría después de ese momento marcaría nuestras vidas. Temeroso Arturo pero seguro de lo que iba a decir comenzó  su relato.

-“Nunca tomes demasiado serio la vida terrestre, pues de ninguna manera saldrás de esta vida con vida” (Hubbard) Vivo un mundo de terror interno donde el hombre que ves no es más que un niño con  miedo, harto de  escapar de mi identidad, mostrando a todos una mascara de hombre, es decir, comportarme como un heterosexual, acostándome con mi esposa todas las noches y simular que me gusta, fingir con mi compañeros acerca de lo que pienso de la belleza femenina, reprimir el voltear a ver a un jovencito guapo para no dar motivos de  que sospechar y busco amantes en bares o en Internet para satisfacer mi  necesidad sexual. Día a día me pregunto si la opción fundamental que tome fue la correcta, quizá me equivoque y ahora estoy pagando las consecuencias; una vida solitaria, sin nadie con quien contar, escondiéndome siempre,  tal vez lo peor es que ahora quiero gritar que soy homosexual, pero es demasiado tarde.-

Esa noche, ese lugar, imaginaba la existencia de Arturo, pero no me compadecí de él, por lo regular las confesiones de un adulto tienen como fin conseguir algo, pero yo no estaba dispuesto a ceder, creo que he ennegrado bastante mi alma y ya no deseo obscurecerla más. Arturo me pregunto - ¿Qué piensas de lo que  te dije?, ¿Me entiendes? – En ese momento recordé todo lo  que he pasado en mi vida, las penas y las alegrías, el odio y el temor...  Sólo le conteste: Que difícil ha de ser vivir así...  y me quede callado un momento.

Arturo sabía lo que pensaba, Arturo sabia de mi deseo y Arturo sabia quien era yo.

El clímax del juego llego, me tomo de la cintura  y me acerco a él,  me susurro las palabras “me gustas”, no se porque lo deje acercarse a mí, me imagine muchas cosas que podían suceder, y entonces fue cuando paso lo que esperaba, Arturo propuso irnos de aquel lugar, mi corazón empezó a palpitar rápido y me puse nervioso – no temas si no quieres solo dime – menciono Arturo, yo deseaba de nuevo sentir, tal vez eso me haría  olvidar y accedí... vamos pues... así que salimos de aquel lugar, la noche era tranquila, el pido al valet parkin su auto, un clásico azul marino y pregunto – ¿A donde te gustaría ir? – Vaya cualquier lado era bueno, pero se me ocurrió decir: tú elige por mi no hay problema; entonces salimos sin ningún rumbo específico.

Mientras íbamos de camino él me tomo la pierna y me la acariciaba de la ingle a la rodilla, la reacción fue predecible, me empece a excitar de pronto un semáforo en rojo, una mirada y un beso, ambos sabíamos lo que sucedería.

Circulábamos por Insurgentes  y la pasión empezaba a surgir, yo acerque mis manos a su miembro y un pequeño gemido se escucho, lo toque, tenia unas piernas muy lindas, su pene estaba excitado  y  apretaba su cuerpo con desesperación; empece a  desabrochar su cinturón, y posteriormente le baje la bragueta de su  pantalón negro, y pude apreciar un boxer azul cielo que dejaba entre ver  la grande erección de Arturo. Le pedí de favor que sé levantar un poco del asiento para bajarle la ropa a las rodillas, y fue  cuando vi su piel blanca y sus vellos güeros, tenía un pene grande  y lo empece a masturbar un poco. Con toda intención acerque mi rostro a él, le di un beso y lo lamí hasta dejarlo humectado, solo faltaba un paso y era tomarlo con mi mano e introducirlo a mi boca... ¡un enfrenon! Arturo iba chocar, me golpee la cabeza con el volante y la sangre empezó a salir, un mareo  y después perdí el conocimiento.

            El hombre busca el placer pero el placer no esta hecho para el hombre, esta hecho para la supervivencia y  para la agonía. (Freud) Siempre he buscado algo, pero no sé que es. En las noches de soledad encuentro miles de diablos sedientos de carne, en las mañanas ángeles desnudos rondan por mi alcoba  y en las tardes los hombres buscan a quien  devorar. Me he cansado de mirar alrededor  y descubrir nada. No tengo ni idea que sucedió anoche, solo he despertado en una banqueta... es tarde.

            Que pensar de un tipo que te abandona en un momento en el cual tu vida esta en peligro ¿Qué es un desgraciado? Eso ya no importa  debo de seguir con mi vida. He llegado a mi casa, abro la puerta del baño y me preparo para darme una ducha, quitarme el maquillaje y la peluca, guardar el vestido y los tacones en el closet, eso significa que debo  volver a ser el tipo  bien portado de la sociedad, aceptar las condiciones impuestas y tener una vida mediocre y sin sentido. El trabajo me espera me pongo el traje gris la camisa blanca y la corbata negra; muchos pensaran que el bendolete que trae mi cabeza  sucedió en un accidente cosa que no negare, pero ocultare los  pormenores, mi novia vendrá hoy por la noche con ganas de follar un rato cuando mi alma una vez mas esta desecha, no hay cariño  ni una palabra de aliento, al contrario habrá sudor y gemidos  y nuestros corazones manchados por la lujuria. La existencia es como una lepra pero en vez de que tu carne caiga al suelo, cae tu dignidad. Camino; laboro, como, duermo pero no me siento libre, en mi  hay una lucha interna entre ser  él yo ideal y él yo real, sin embargo debo entender que no hay mas que yo.


            Es jueves, son las 8  y media de la noche, bajo de un taxi cerca de la Zona Rosa, es una noche como tantas de otoño. Traigo un vestido largo color rojo de una sola pieza, zapatillas negras de tacón alto  y el viento sopla sobre mi rostro  y juega con mi pelo largo, he pensado en entrar a un bar beber unas copas y esperar a ver que pasara. ¿A quien lastimare hoy?, ¿Quién me maltratara a mí?...  ¡Basta! 

Autor: Víctor López Pelcastre

martes, 24 de mayo de 2016

Entrada 35 – 24/5/16

Tal vez después de tanto pensar me he perdido entre muchas ideas, quizá he vivido con tantas imágenes en mi cabeza que jerarquizarlas sería casi absurdo. Es curioso ver como las metas cambian y mientras más viejo eres la perspectiva de vida gira, los ideales no permanecen y pienso que nos convertimos en aquello que odiamos y contra eso que luchamos todo el tiempo. La energía  que desbordaban nuestros cuerpos junto con todas esas voces que no cesaban y exigían algo más que justicia se han ido apagando. Las obligaciones sociales nos encasillan en una vida laboral de la cual no podemos escapar, los gastos básicos y el sustento de la familia se convierte  en nuestras verdaderas preocupaciones. El trabajo es escaso y el dinero ya no rinde como antes y creo que terminamos cansados de seguir adelante pero no podemos rendirnos, los hijos esperan no sólo el cariño que un Padre puede darles, confían en su protección y ponen su vida bajo su cuidado; ¿Cómo fallarles? Sé que a veces ya no hay fuerzas y no es que no tengamos un cuerpo que soporte, más bien es nuestra mente fastidiada de lo mismo y de todo lo que implique rutina; quieres tu vida de regreso aunque sea un momento pero ya no quieres masticar la realidad y piensas en decir basta, sin embargo el banco y el casero no espera y terminan por quedarse con nuestros pesos.

Huir podría ser una excelente solución y dejar que las cosas tomen sentido sin  que importe el cómo o el cuándo. La verdad es que la visión se me ha vuelto tan nihilista que mi propio juicio se sustenta con mondadientes y es tan voluble que carece de cualquier marco referencial. No tengo miedo de enfrentar el futuro, pero no quiero ser un protagonista en mi propia vida, no necesito ser alguien más, ni siquiera yo mismo. Deseo simplemente  seguir caminando por esa calle que me ha de llevarme a casa al  final del día, cargar energías  frente al televisor y recostarme junto a mi mejor amiga “La soledad”.

Me pregunto sí puedo esperar algo y cuestiono la suerte que me toco, no sé si tenga un destino que no se puede cambiar o sólo tome malas decisiones. Comprendí que la inteligencia no está en el nivel de conocimientos, ni en la experiencia que uno tenga, aquí sólo vale la habilidad para acertar en la vida; pero cuando eres un niño o un joven de clase media no te enseñan a ganar, las culpas y carencias de tus Padres se pagan con regalos por hacer nada y se crece con una falsa expectativa moral. Elegir se vuelve como un juego de dados donde lo que salga es bueno y entonces cumples 25 años y después 10 más y nuestra vida sigue igual, pensamos en planes interminables para mejorar,  es más, damos el paso siguiente y creamos en nuestra mente los procesos que han de llevarnos al éxito… Mentiras! Quien diga que tiene la vida asegurada se olvida que vivimos de prestado y que cualquier estupidez humana puede matarnos y aun siendo conscientes de ello no importa, buscamos nuestro suicidio en medio de todo y lo peor es que somos tan cobardes que nuestro instinto nos lleva a vivir. Quién sabe tal vez sí hoy muriera todo estaría mejor.

En fin,  cada perspectiva es diferente, imagino que en algún punto de este planeta  existen más de dos que experimentan la congoja y se hunden en sus adentros sin encontrar respuestas. La existencia no necesita refutación cuando las contradicciones son parte de nuestra naturaleza, sólo basta tener un poco de paciencia, el mundo es contingente y como se ve, no creo que algo mejore, pero sí sé  una cosa: No puedes pararte; mientras estés vivo no debes detenerte y aunque vivamos solos o nos sintamos solos, hay alguien que nos espera; sé que eso no cambiará tu vida, no la hará mejor, pero tu si podrás hacer de su vida algo mejor.

Autor Victor López Pelcastre

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Entrada 34 – 23/12/15

Las palabras se pierden entre la inmensidad de tantas formas, los pensamientos infinitos de las mentes no pueden lograr encontrarse de ningún modo y terminan por fallecer ante la falta de comprensión. A veces imagino todo como si fueran signos  de interrogación que se preguntan más por sí mismos que por la pregunta que encierran dentro y sólo puedo tener en mi mente frases icónicas  que no me permiten distinguir entre la realidad  y la fantasía  que encierro en mi vida; sin embargo sé que no soy el único con historias nocturnas que nadie escucha y descubro un mundo  donde  tantos hombres como yo están implorando romper el silencio de su soledad y buscan una víctima a quien relatar un pasado irresuelto cubierto con mentiras de éxito y de ego.

¿Qué piensas, qué esperas del otro y que ansias encontrar en tu voz interna?  Muchos sufren por la incertidumbre que enmarca el futuro y declinan  sus expectativas quedándose en un conformismo que  se vuelve su modo de vida. Los mares interminables de desesperación ante los problemas cotidianos sobrepasan su capacidad de razonamiento terminando así en una crónica depresión. Los hombres añoran las grandes batallas que nunca pelearon y presumen sus coronas baratas de victoria ante todos. Creer nuestras mentiras es un simple requerimiento para poder vivir de una manera digna ante una sociedad que no sabe ser misericordiosa con la mayoría. En fin, no es el trabajo ni la posición que tengas, no son tus bienes ni tus autos, no es el éxito que tuviste o que tienen tus hijos, es tu miseria y tu capacidad para aceptarla y entenderla lo que te hace ser humano.  

¿Puedo?  No lo sé. Miro a mi alrededor y me encuentro situado en un universo de melancolías y carencias afectivas donde el amor se convertido en el deseo inocuo que se busca como meta en ultimo termino, sin darse cuenta que el amor se ha transformado en una herramienta de uso desechable y mediático para  lograr objetivos. No niego la pureza del sentimiento pero niego la naturaleza del hombre por captarlo  y sentirlo sin confundirlo hasta el punto de llegar a  una codependencia u obsesión, y así todos sufren, todos lloran y se lastiman a sí mismos. Se inventan corazones con frases que sólo expresan la necesidad de pertenencia a alguien o algo y  se justifican diciendo que “Todo es soportable por amor” … Y rostros por doquier, el internet está lleno de sitios de citas  que  terminan por ser páginas de cruising donde el sexo en todas su formas es el fin, el afecto ahora se volvió un texting interminable entre personas anónimas que hacen juramentos motivados visceralmente  y que jamás se conocerán;  pese a esto nada importa, todo se convierte en un juego que calma nuestras emociones por unos minutos para engañarnos y decir:  “Estoy bien!”

Todo sigue y nos esforzamos por ser alguien y tener algo pero “resulta tan extraño que todos los viejos trucos para tener éxito como la educación, una amplia base de habilidades, las capacidades aritméticas y lógicas, etc. ya no sean garantía de nada.  Imaginemos que habitamos un mundo sin historia, ni ideología, ingresemos en un halo de paranoia, gritemos  desesperadamente y entremos en pánico porqué nada es lo que parece y lo que parece es peor de lo que se cree.  La vida tiene más sentido sí atas una bomba a tu cuerpo y la haces explotar en una plaza pública llena de gente o INSERTE AQUÍ ALGO MAS ATERRADOR ____________________________________.


Autor: Victor López Pelcastre.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Entrada 33 - 12/11/15

Donde podríamos dejar los sentimientos para que no nos hicieran daño? A veces pienso en la posibilidad de poder vivir sin la necesidad de cubrir los vacíos que experimento en la noche; la televisión por más que quiera ser mi amiga y compañera no me es suficiente, en ocasiones sólo quiero un poco de ruido para sentir que no estoy solo.  Si, el tiempo pasa y cada vez es peor, un cigarro se convierte en cinco minutos de melancolía y hace que me pregunte en las cosas que he tenido, todas esas oportunidades que tocaron a mi puerta y me ofrecían la felicidad, esos intentos desesperados  por tener un poco de amor y esas confusas discusiones con el destino que me llevaron a la indeterminación sin poder decidir nada. Ahora se ve un futuro sin esperanza, donde lo que queda son la agonía de los años, de las posibilidades que se fueron y un deseo que no acaba por convertirse en realidad. Me cuestiono tantas cosas pero sé que sólo las preguntas de mi corazón valen la pena; Dónde quedo el amor? … Sus reclamos, su llanto; cada palpitación tan absurda  y sin fe que me llena de culpa por no poder tomar en mis manos ninguna opción. 

Treinta y cinco años que no prometen nada, el sentido que nunca existió  y no comprendo cómo pretendo vivir con la perspectiva vacía y la cara llena de mentiras; el tiempo de morir se pasó, ya no puedo ser parte de la generación de los 27 y unirme a Kurt Cobain o Jim Morrison en un suicidio simbólico… es tan dramático; pienso que quitarse la vida a esta edad es tan patético como el hecho de que no tengo hijos y que jamás me case, ni mucho menos tuve un divorcio. Las pasiones que enmascare de amor durante mi vida no fueron fructíferas, simplemente espejismos de una idea y de  mi egoísmo, nunca tuve la capacidad de compartirme y dejar que el otro me descubriera; mi cabeza estaba llena de miedos y de contradicciones morales, frustraciones por no lograr mis objetivos y berrinches sin fundamento, quería el juguete y no deseaba compartirlo, era como ese clásico pensamiento machista donde la infidelidad era el pan de cada día, te acostumbras a ello y  es tan normal. Qué sería de no tener esos momentos donde te confrontas y descubres que tu vida es una basura porque así lo has querido.

Ahora escribo esto y escucho a Runaground de James y me fastidio al saber que esas ideas tan depresivas en mi cabeza jamás se irán, son parte de mi vida, de la forma en como he conseguido ser quien soy;  quizá he visto el mundo tan decadente que nada de lo que haga en el futuro hará cambiar mi perspectiva. Me encuentro en un paradigma que me lleva a algo tan profundo que no podré salir. De nada sirven los deseos de superación o la intención de cambiar cuando uno mismo se sabotea, el confort  de mis barreras me resuelve la vida, no tengo una responsabilidad con nadie, no intento descubrir un hilo negro; es suficiente sentarte en un sofá en silencio, mirar a tu alrededor y encender tu teléfono celular para darse cuenta que estas es un mundo donde la soledad es la perene compañía del mundo, es tan fácil encontrar a alguien y abusar de él, la carencia emotiva de otros me lleva y nos lleva a ser unos depredadores de sentimientos; engañamos y usamos por usar, un cuerpo desnudo que se somete ante ti es la recompensa por la carestía de otros. Todos sufren, todos lloran y callan… Todos quieren un poco de amor, incluyéndome  yo y somos tan incapaces de querernos que  en ocasiones somos la presa y en otras el cazador y al final todos estamos muertos.

Autor. Víctor López Pelcastre

lunes, 5 de octubre de 2015

Soy Raúl

Cansado, después de un día de trabajo lo único que quiero es llegar a mi hogar, mirar la televisión un rato y hundirme en el sofá, quiero fundirme en un estado de apatía y suspender mi pensamiento, deseo comer patatas fritas en una bolsa de poliuretano y ayudar a contaminar este planeta... sin embargo, sé que al llegar a casa, encontrare ropa tirada, el piso sucio y trastos en el fregadero esperando ser lavados, comida congelada en el compartimento de carnes de un refrigerador asqueroso y uno que otro desperdicio entre las orillas del sofá. 

Sigo avanzando en el trafico y reflexionó sobre mi vida, pero, basta de pensar en lo bueno o en lo malo de mis actos, creo que ahora el criterio es ¿qué tanto he experimentado? y ¿si fue divertido, emocionante, extremo o solo se quedó en lo normal?, así, llego a la conclusión de que mi vida es una basura, a mis 28 años, sólo soy una incógnita mas, un ser que pasa por desapercibido y lo pueden asesinar en una esquina con una escopeta y nadie puede detenerse a mirar lo sucedido, vivo solo en un departamento de huevo, sin mascota, sin alguien, soy Raúl y Raúl es igual a soledad y carencia de afecto, ¿comprendes? La soledad ha sido mi única compañera en mi camino por este podrido mundo, la fibra óptica y la antena de televsion de paga son mis mejores amigas, la computadora es mi confidente y el Internet mi amante. 

Mi vida es la vida de un chico que busca morir en cualquier accidente y añora que en su casa, haya un atentado terrorista y derrumbe el edificio. Nunca me he enamorado y no lo quiero hacer... copular y terminar rápido, y si no hay con quien follar la mano siempre esta dispuesta a cooperar. Escuchar rock alternativo y gastar el poco dinero que tengo en discos baratos y en citas que hago por la red con personas absolutamente desconocidas y absurdas, pero en fin... después de la cena terminamos en un hotel teniendo sexo y olvidando las formalidades de la protección para tener una buena relación. Mi mundo se pudre y no hay nada que hacer, ya no me importa ser cero positivo, creo que desde hace un año lo soy.

Pienso en mi trabajo y digo: Que más da sentarse enfrente a un escritorio lleno de papeles con firmas y letras impresas, hojitas amarillas autoaderibles con direcciones y teléfonos y uno que otro recado estúpido del mediocre de al lado. Miro el monitor diez horas al día, y mi labor es actualizar la pagina web de un banco, con los nuevos estados de cuenta de gente extraña a mí. Bueno... podría ser peor, prefiero al mediocre que la voz chillona de Rosita. Alrededor de las tres de la tarde, él edificio ya no solo esta enfermo, sino en coma, los empleados parecen zombies, pues ha perdido la esperanza de ser alguien, en el centro de fotocopiado se encuentra Juan y Martha, Martha esta casada, pero no le importa, pues lo que desea es acostarse con Juan y Juan la manosea mientras el jefe me tiene en su despacho y me pide que me quite la ropa...

La vida sólo es un desperdicio de tiempo... el fregado trafico esta jodido... así quiere Dios que uno se acuerde de él, considero que Dios solo esta feliz cuando te olvidas de él, porque así ya no tiene trabajo que hacer... pinche huevon, quizá por eso los curas tengan una barrigota, ¿cual es su trabajo? levantar un pan y una copa y ya... y por eso pagamos...

He llegado a mi casa, enciendo el reproductor de discos y escucho a Chevelle, Rock para mis neuronas atrofiadas que hacen que me entierre en mi mundo, en el microondas una sopa instantánea y tomo un refresco que compre en un minisuper, prendo mi computadora y la conecto a Internet, abro el messeger el cual esta lleno de contactos en línea, unos que otros mensajes me llegan y me imagino que esas personas tienen una vida miserable equiparada a la mía. - ¡Hola! – es el típico mensaje de alguien que esta desesperado por comunicarse con alguien mas, por que ya no aguanta su soledad, podemos estar rodeados de personas, pero todas son indiferentes, es cierto que necesitas ser reconocido por alguien pero es patético suplicar dialogo, un link se abre y es pornografía amateur, abro mi correo y mails de todo tipo atiborran mi bandeja de entrada, forwards y mas forwards... propaganda neonazi y besos virtuales de gente sin rostro... No hay nada que hacer, apago todo, prendo el televisor, miro E! Entreteiment, cambio de canal, todo es lo mismo comedias estúpidas o películas viejas, quizá lo mejor sea que me vaya a dormir, pero no sin antes desahogar mis presiones masturbándome un poco, así podré descansar bien.

Intento dormir, sin embargo el insomnio me hace presa y no concilio el sueño, la casa esta obscura y solo miro el techo descarapelado por la humedad de la tina de baño del vecino... quiero morir, quiero gritar como Chimo Moreno cuando canta “my own summer”, quiero correr por una pradera, tropezarme y rodar y rodar sobre ella para golpearme la cabeza, pero, se que solo son ilusiones tontas, se que no tengo el valor suficiente para dejar este mundo por mi cuenta, pero añoro el día en que uno de esos ángeles venga por mi... mi cuerpo se empieza a sentir pesado creo que dormiré.

¡Pinche despertador!... ¡son las seis de la mañana!, espero el día en que pueda botar todo y olvidarme de ser alguien, permitirme gozar en extremo mi libertad... entro al baño a orinar, me meto a la ducha, no he despertado aun, me visto y tomo una taza de café, en el piso hay una dona creo que aun esta buena, me encamino al estacionamiento para abordar mi auto, conducir, caminar, trabajar, conducir nuevamente y dormir, es la rutina a la que estoy acostumbrado y se que si salgo de ella, no sabría que hacer. Llego a mi trabajo, de nuevo saludo a todos, ¡qué asco! No sé por la hago, me deprimo al ver a Rosita, Juan y Martha... es gente tan... mi jefe como siempre me mira morbosamente, ¡auxilio! Me siento en mi silla, tomo mas café, me inclino hacia el teclado de la computadora y como siempre todo es igual.

Recuerdo una frase de un escritor austríaco, Rilke, que dice:

“Sólo el individuo que vive en soledad es una criatura sujeta a las leyes profundas, y sí sale al empezar la mañana o mira hacia la tarde que esta vibrante de vida, y comprende lo que le rodea, entonces todo se desprende de él, como si de un cadáver se tratará, aunque siga en la plenitud de la vida”

Creo a veces que es mejor nunca despertar, nunca salir de tu casa y nunca dejar que nadie te vea, vivir en una burbuja. Dice por ahí Antonio Cortijo “la realidad supera la ficción pero lo absurdo y la basura supera la realidad” Al final todo se pudre y si hay algo sin gangrenar, eso es una gran muestra de que Dios esta consciente de lo miserable que somos los hombres y te pone el ejemplo, que, solo unos cuantos seres pueden ser felices... esos cuantos son los barberos de Dios (los santos) 

Me esfuerzo por tratar de llevar una vida donde algo tenga un sentido, miro lo que me rodea y no logro comprender nada, mis acciones sólo tienen trascendencia cuando soy útil para otros, nadie sabe de nadie, por que nadie es importante, somos desechables, cuando ya no sea productivo me cambiaran por otro, no me darán pensión, ni seguro medico, lo que construyes es lo que tendrás para toda tu vida, pero ya no importa construir, no se quiere sacrificar un poco por el bienestar futuro, porque la esperanza en un futuro es incierta y lo mejor es gozar lo poco o mucho que tenemos en el momento, disfruta... disfrutar para llegar a la miseria nuevamente y otra vez fregarte como esclavo para gozar y acabar en la miseria, ese es el Ciclo.
 

No puedes compartir lo que eres, solo eres un individuo que actúa por rutina todos los días que tiene la vida, no hay un consejo para ti, ni una guía que seguir, nadie sabe si puedo o si debo, nadie quiere saberlo, solo soy yo; así que Raúl simplemente es igual a soledad y carencia de afecto, ¿comprendes?

Autor: Víctor López Pelcastre. 

miércoles, 19 de agosto de 2015

Entrada 32 - 18/8/15

Escucho palabras y mi cabeza se calla,  el cielo se cae a pedazos, paradigmas que me comen mi cerebro y me  pregunto en dónde está todo? Las voces que escucho no pueden darme respuesta, son simples ecos del pasado que desea ser presente, la melancolía de los ayeres en la cabeza de tantos… Hombres solos que desean volver a vivir y mujeres que no pierden la esperanza por sentir un poco de alegría. Una yegua que voltea y me mira en mis adentros; el dolor desesperado cuando se pierde a alguien que amas; soledad, un espacio sin mentiras, sin lamentos, sin esperanza en un regreso, sin saber nada de nadie, sin querer saber de mí. Una llamada de teléfono perdida, no quiero que  nadie sepa que estoy aquí pero la gente no me entiende; aquí en esta vida no sé lleva uno más lo que sirve porqué lo cae al piso se lo chupa el Diablo.

Tantos años juntos y quiero estar en mi casa y le cantaba la canción de los zapatos cafés y sí tuviera a alguien me iría con ella, tenía todo y de repente todo se acabó y todo lo que quiero es irme de esta vida con Dios, para qué quiero más sí ya lo goce…  Jacinto, dónde quedo la flor, dónde el azul, por qué todo es amarillo, por qué el silencio, por qué una mirada que dice adiós?  Maldita sea por qué todo se acabó?

Y el tiempo,  tantos conocimientos que se quedan en la cabeza,  nadie los sabe, todo se quedó en una tempestad donde el roce del viento me provoca nauseas. Mi mundo, una casa que se cierne en donde me dejaron, ellos dijeron que no podían cuidarme, otros fueron abandonados; antes podía ir a comprar carne, pero cuando uno es viejo pierde su libertad, te desfasas del mundo, te ahogas en la coladera de un caño y te da igual que pase algo o no pase nada. Los días son absurdos, me deprime la agonía  y la basura, no puedo ir a  Misa, estoy rodeado entre mangueras  y pellejos, con mis venas destrozadas por el sueño, con un soplo que me come, sin invierno ni verano. A dónde va ir uno cuando mi tumba estoy cavando?

De qué sirve tener tanto, entregar todo por algunos  y recibir nada a cambio? Dónde queda la alegría de la que me jacto sí al final veo tu rostro necesitado de la escucha, del saber que eres amado,  mientras que en tu silencios hablas con las cosas, te enfadas por el traste o por un pasto que no fue podado? Cómo  enfrentar una existencia cuando sabes que aunque eres el dueño siempre serás invitado? Con tus gatos en tu cuarto, con una comida en solitario, con tus ojos iluminados cuando yo me acerco y te doy un abrazo. Cómo pensar en vivir sí el futuro está enfrente, sin fuerzas, sin energías, intentado robar la atención con tu peinado, con tu ropa con olor a viejo, con tu sonrisa oculta… Muestra tus dientes, no importa que sean escasos. No me mires para pedir algo, es tuyo, que no te importe, eres hermoso y eso me da miedo y aquí es donde en mi mente el suicido cobre fuerza. Donde me miro  y aunque me avergüenza aceptar que los años son la huella, me pregunto de verdad sí vivir vale la pena.


Autor. Victor López Pelcastre