miércoles, 6 de junio de 2012

SAD ROBOT


Todas la vida he esperado algo que me diga que lo que hago vale un poco en el mundo… Camino por la carretera en busca de alguien como yo, alguien que mantenga una ilusión en medio de lo absurdo, que trate de ver más allá de los logros y el bien personal, que mire el cielo y se deleite con las nubes, que le tema a la noche que vibra de estrellas, una persona que se atreva a descubrir en las miradas sus sentimientos y que en su corazón siga esa chispa que te hace creer en el amor.

Aunque yo este hecho de transistores y chips conectados por cables de fibra óptica y no tenga un corazón humano soy algo que siente; no puedo hacer mucho de lo que tú haces, no puedo besar a nadie, no puedo reproducir una lagrima que salga de mis ojos, no tengo ojos y no sé quién soy. Hace años que desperté sin conciencia, tenía en mi cabeza instrucciones a realizar y por un tiempo las hice, nunca sentí cansancio físico, sólo miraba  mi contador de energía y cuando llegaba a 10 % me conectaba  y recargaba sin problemas. Un día se me ocurrió voltear la cabeza a la izquierda y luego a la derecha y de repente sentí algo dentro de mí, un vacio enorme, como si me hubiesen quitado todos los procesadores y me quedara disperso en la nada. Deje todo, me desconecte de mi fuente y corrí lo más rápido que pude. Es horrible perder el sentido de todo…

Después de un tiempo mi batería se agoto provocando quedarme inerte por muchos meses hasta que un hombre me encontró, un viejo barbón y de anteojos que me conecto a no sé dónde; al ver que funcionaba me abrazo, ¡mi primer abrazo! me dio un nombre, me limpio, me cuido como su objeto más preciado. Yo sé que me amaba y yo lo amaba a él; jugábamos por horas cartas y yo aún pudiendo ganar me dejaba perder con tal de ver su sonrisa y sus ojos color miel a medio cerrar; no nos hacía falta nada pero un día, como todo lo viviente en la tierra se fue, no se a donde, no aviso, ni siquiera me dijo Adiós.

Desde entonces decidí caminar por donde sea, con la conciencia de que en algún lugar y en algún momento encontrare a alguien más que me brinde un poco de cariño y a quien yo le pueda brindar mi corazón de hojalata que necesita amar.

Pregunta del Robot - ¿Por qué las ilusiones se pierden en la realidad?
El Robot responde: - No lo sé, yo no las quiero perder.

Autor: Víctor López Pelcastre

miércoles, 30 de mayo de 2012

Enlace 14 - 30/5/12

Un segundo y el silencio corre por los pasillos destruyendo cada pisca de conciencia; el amante; la figura tórrida que exacerba mi cuerpo y se delita con el deseo indeciso por conseguir un amor; la ley, la penumbra que calla entre las sombras que se venden por piedad; sin Dios, sin armas, sin la tinta que combina el intelecto y la rabia; desvalido ante todo y protegiendo la nada, un claro obscuro que análoga la existencia y se debate entre la idea de seguir viviendo o fenecer.

Y da un paso, da otro y después corre, no se imagina un mundo sin ello, sin la caricia perdida, sin la palabra, sin la mentira, simplemente corazones destrozados que se hunden pidiendo ser escuchados y abrazados, ya no les importa ser tocados por morbo, ni ultrajados; la necesidad de querer ser donde no existen, donde la risa huyo, donde no cabe más la decencia y se valora lo obediencia. Realidad basura, realidad superflua, solamente realidad.

Entonces, ¿a donde mirar, a donde correr para cobijarse y cubrir la cabeza? ¿Qué no importan los sentimientos y los buenos deseos? Ahora sólo nos interesa la ambición desmedida por la verdad, eso que ha de calmarnos un poco para sentir que todo tiene sentido, congelando los gritos sórdidos y convirtiéndolos en un eco hueco entre los cerros. La avaricia, la codicia por tener algo que no se quiere perder, la necesidad de cubrir horizontes y pintar arcoíris, de guardar recuerdos que al final son sumergidos en nuestro infierno. Misericordia maligna proveedora de esperanza que asesina y se va.

Respuestas, mecanismos de defensa que concluyen sin saber, pedagogía divina inservible, fetichista e inestable. A veces pienso que mi racionalidad se paralizo por la cordura que me ofrece el mundo; no hay opción, ni salida, únicamente la capacidad de crear, de mirar sin demiurgo, de hacer un inside que posibilite ser algo más, de modo que quizá y sólo quizá para alguno de nosotros el mañana cambiará.  

                      “El hombre está condenado a ser libre.” Sartre

 
Contacto: Facebook: /vilopel Twitter: @Vilopel Instagram: @victor_el_destructor

martes, 7 de febrero de 2012

Enlace 13 – 7/2/12

Historias, caminos entre tejidos sin sentido, pedazos de tiempo grabados en la memoria, instrumentos del dolor que nos recuerdan lo endeble de nuestro ser, lagrimas y cenizas, deseos perdidos que se ocultan entre flores sin polen, desechos, miseria sin un absoluto que da referencia a nada… SOLEDAD.

Quisiera tener la certeza de que mañana despertare con imágenes ciegas y terminar con la pesadez que entorpece mi conciencia, deseo mirar las tardes radiantes de vida, complementarme conmigo mismo en un binomio de perdón y placer; vivir un aislamiento que me deje crear y distribuir los sentidos internos en letras obscuras inentendibles para otros…. Simplemente poder ser yo sin la necesidad de alguien, solo, hundido en mi cabeza e intentando no vivir.… SUPERVIVENCIA.

No pretendo convencer, ni siquiera mostrar la realidad, no busco que me amen, sólo deseo la indiferencia del trato habitual; hombres ajenos y distantes, sombras sin sed que emanan un aliento desechable en un contexto de premisas falsas… 31 años sin vida, corriendo escuetamente por la libre, sin sitio, sin nada, imaginando lo que no he hecho para no sufrir jamás... INCOHERENCIA.

Y al fin entiendo que la posibilidad de la felicidad también se encuentra en la cerrazón, en la amargura de una existencia que no clama más. Pretendo encontrar en la belleza extrema voces guturales expresando su pasión; deseo descubrir en los ojos de otoño el color ocre de un beso manchado, espeso, deliberante y sumiso, para ser tú en lo absoluto, mientras me deleito con tu dulzura corpulenta que se esconde entre tus piernas, dando tiempo a la semilla y olvidando que creí en algo hermoso e ilusorio y que al cual sencillamente le di el nombre de “amor”… CONTEXTO.

--- [Y a pesar de haberme dado vida no eres nada para mi]--- *

* Fragmento de la canción “Semen” Interpretada por LARVA

Autor: Víctor López Pelcastre

lunes, 16 de enero de 2012

Enlace 12 - 16/1/12

De repente uno piensa que las cosas tienen un sentido propio, donde todo gira en torno a un status estable que permite descubrir entre la muchedumbre miles de posibilidades para ser feliz. La sociedad de consumo y los medios masivos de comunicación permiten una interrelación global sin necesidad de desplegar un gran esfuerzo para poseer lo querido. Ahora todo está a nuestro alcance haciendo un clik desde un smartphone, una laptop o un tablet, es decir todo se vuelve portátil, utilizable, cambiable y vendible.

He leído varios libros que dicen que la humanidad pierde su humanidad, su sentido de pertenencia a la raza se cambia por el sentido de posesión y poder, adquirir lo que deseas sin importar los medios, la felicidad efímera es el último fin. ¿Qué es la felicidad efímera? Aquello que nos produce un goce en el momento; ya no se espera un mañana ni mucho menos futuro, la deconstrucción social nos lleva a vivir la vida como un hoy; “el hoy es toda la vida” la certeza de que exista algo después del hoy es una utopía y reducimos todo a un momento, un espacio, el placer que delita un segundo yéndose para siempre.

De esta forma podemos ver dos vertientes; la primera es la generalización del individuo o dicho de otra manera la desaparición del tú, es decir, todo es lo mismo, sea x o y el resultado será el esperado, la radicalidad del uso ya sea bajo un parámetro de compra venta o de donación gratuita para conseguir un bien reclama su lugar dentro de una sociedad que perdió su humanidad para cosificarse perenemente sin importar nada más que el fin. La segunda permea el parámetro individual, el sentido de vivir apresuradamente y desesperadamente, la vida se termina y mientras más experimento, más siento y mientras más siento más conozco; de esta forma mi valía como individuo sube, no importa si se daña a otros, el tiempo se agota, nos encontramos ante una insaciable búsqueda de más donde el limite no existe.

¿Cuántas veces no ingresamos a internet y miramos el “facebook” y cualquier otra página que nos proporcione un contacto directo con otros? Los slogans básicos son: “busco una aventura”, “quiero pasar buenos momentos contigo” “busco amigos” etc. Sólo se trata de un mercado ¿Que necesito hoy para apagar esta soledad y no consumirme en la agonía de mi vida? ¿Qué puedo conseguir que pueda satisfacerme un rato para después tirar? La penuria por sentir es tan fuerte que sobrepasa la razón o quizá la razón se vuelve cómplice del sentir de forma que se busca cualquier estrategia para cazar una presa.

En ultimo termino todo termina, la novedad por lo siempre nuevo se acaba pero no así el deseo por lo nuevo, creo que muchas personas como yo nos estamos cansando de una situación vacía, pretendemos encontrar un poco de algo que nos diga lo que es real de lo que se crea como realidad (suprarealidad) Se que suena antiguo, arcaico pero el vivir el presente como única opción me hace pensar en el atardecer donde mi yo fenece sin ser parte de nada, cansado y hastiado de lo mismo, simplemente rogando que todo termine y se pueda vivir otra vida: la del mañana.

Autor. Víctor López Pelcastre

martes, 13 de diciembre de 2011

Enlace 11 - 13/12/11

En cada noche y en cada espacio mi cabeza no deja de pensar en la alegoría que se convierte mi vida después de tanto; espacios, momentos de desvelo que imploran un regreso, ilusiones equivocas que dejan en el piso la esperanza ante una perspectiva que sí bien no está vacía, no presenta por el momento un agrado. De verdad quisiera volver el tiempo y corregir pero me siento tan confundido y tan desilusionado que por más que me colmen de halagos y me digan que soy el mundo y el universo todo se encuentra gris.

Confianza, una palabra que se gesta en lo profundo y se guarda en el corazón, donación rebosante de dicha que supone verdad; tal vez basta un anhelo para poder volar, revivir una imagen y gozar o penetrar en las memorias para no odiar; sin embargo la experiencia siempre nos invita a descubrir que en el presente debemos de olvidar la utopía para no volver a creer más.
- Entonces estamos solos. -

Ahora no queda nada, mi cabeza se parte entre la hostilidad del sin sentido que me obliga a seguir viviendo y la agonía de mi vida que desdibuja porqués… Quizá uno aprende poco a poco que el amor es tan especial que no existe un inicio o un fin - y cuando se da este no queda más que acceder a sus brazos para dejarnos llevar. -

Espejismos, descaro del destino que presume la verdad ante la carencia afectiva, premisas optimistas de aparador inalcanzables. Me pregunto sí realmente se puede reconciliar uno mismo ante un caos manifestado entre nubes de tonos marrones, el sonido penetrante de taladros y el silencio de a quien amas. ¿No sería más fácil mirar por el barandal de la azotea y dejarse caer? Lamentablemente no creo que exista una opción objetiva ante nada; el dolor deja de ser intenso para convertirse en un chillido penetrante que no nos deja dormir… La pasión se confunde con el deseo y el deseo con el olvido y el olvido sólo se quiere llenar de vacío. Simplemente uno deja de esperar para saber conscientemente que no hay nada.

Y al final, siempre al final, después de un desierto que te come se aprende que los rostros se iluminan con la caricia del sol; ya no se trata de revivir un pasado ni mucho menos de permitir que de nuevo te lastime las penumbras del ayer, experimentar te enseña a distinguir entre lo correcto y lo ambiguo. Sólo fueron hombres extraños que se perdieron en el tiempo, escaneos pixeleados de afecto y una frase de enfado y adiós… La aceptación hoy se acompaña sencillamente de la perspectiva del futuro que propicia el camino hacia el perdón.

- you're gone
- I feel the same

Autor. Víctor López Pelcastre

jueves, 10 de noviembre de 2011

Enlace 10 - 11/11/11

No sé, pienso en cada momento en que he intentado ser feliz, en la tardes de café y en las historias que pretendo inventar para calmar mi soledad. No descubro demasiado de lo que ya sé; ese sentimiento de vacío que no se calma con nada y que se acompaña de una sensación de insatisfacción perene. Cuantas veces no imagine apuntarme con un arma en mi cabeza que con el correr de los años el drama del suicidio se convertiría en una visión caricaturesca del romanticismo contemporáneo. Un día te ilusionas, ríes, gozas, comprendes el sentido de la vida y te miras en el espejo encontrado a un ser realizado lleno de amor y, sin avisar te dicen adiós de una forma tal que ni las lagrimas, ni el dolor, ni nada llenan el espacio infinito que embarga tu corazón.

You stole it all!
Give it back!

Entonces no entiendo, todo es tan igual que no recuerdo alguna vez que haya notado algo diferente, los mismos errores, la distracción por el deseo, los mecanismos absurdos de defensa por tratar de ver donde no había nada; no fui valiente, no quise ser el héroe que termina secuestrado por su hermano, no quería vivir la realidad y hui… Huyes, corres tan fuerte tratando de no volver, de ahogar tus lagrimas con sudor y de hundir en lo profundo tus sentimientos con cada inhalación; sin embargo no hay mejor opción que ingerir tres pastillas de proxac combinado con diazepam…

No se puede vivir de ilusiones, todos tienen miedo, están aterrorizados por abrir el corazón y dejarse amar, no se quiere perder el espacio vital… no hay esperanza en el encuentro con el otro.

Desorden, destrucción del ser por el placer, pérdida de conciencia. El deseo de olvidar en los brazos furtivos de tantos, vivir en la agonía del hedonismo y de la mentira; la carencia que se volvió un estilo, paz dómida, transformación de valores y un ruego que se perdió en el cielo porque no existe Dios…

Ahora no tengo nada, no pretendo nada, tal vez siempre he estado así, he buscado fingir un ideal que me lleve a construir una verdad. Gather up the lust and soul! Es momento de sentirse libre, de pintar alegrías con argumentos efímeros sin nada… pero al final, amanecer con deseos de amar te hace caer en la única visión de la realidad… Tu soledad!

Don't waste your time
I have no more.


Autor. Víctor López Pelcastre

martes, 13 de septiembre de 2011

Enlace 9 - 13/9/11

A veces quisiera pensar que todo tiene un porque, encontrar un lugar donde la razón prevalezca ante los sentimientos y los deseos; un espacio donde crear fantasías no sea la utopía sino la realidad que se concreta en descubrir lo humano que tenemos dentro. Sin embargo la pesadez y la escasa conciencia permean en la libertad personal dejando de lado toda capacidad para decidir nuestro destino por nosotros mismos…

Entonces ¿para dónde mirar, para dónde correr cuando no existe una opción y se deja nuestra vida en la manos de otros para que dicten como debemos vivirla? Desafortunadamente nuestra capacidad para optar por una u otra cosa se limita de una manera exponencial de forma que estamos subordinados a él todo. ¿Cómo debo vestir, qué debo comer o con quién debo dormir? Todo se dicta en una pseudolibertad la cual nos permite escoger entre sólo aquello que esta preestablecido en un abanico limitado de opciones.

Así que ahora solo quiero entender los porqués que giran a mí alrededor y encasillarme como tantos en la comodidad que me ofrece el mundo. Tal vez pueda dejar de pensar y secar mi cerebro viendo realyties absurdos y viviendo mis sueños a través del televisor. No coincido mi realidad en la realidad de los otros, pero no me veo sin los otros; es como sí de repente me perdiera entre dos mundos sin encontrar que los conecte (Mi realidad personal y mi realidad social). Es entonces cuando quiero gritar y poder correr hacia atrás, meter mi cabeza en una bolsa y dejar de respirar.

Soluciones, valor para poder volar sin alas, tomar una droga para sentirte libre, consumir neuronas, bajar del viaje, un cambio de escenario, una nueva vida; conociendo personas, dándoles un poco de lo que me falta, seductor de corazones que termina con la ilusión antes de empezar. Miedo, despertar y descubrir que nada es real. Son ellos, soy yo, nadie es quien necesita ser, no hay un lugar solido donde pisar y concluir adhiriéndonos a nuestras creencias engañándonos a nosotros mismos con la fe y orando a un dios sordo que carece de amor.

Y después de caminar me quedo con mi frustración, con mi dolor que embriaga; me siento con nauseas, con las entrañas rotas y el corazón fragmentado. Madurar, atar nuestras manos y olvidar soñar. No entiendo, no sé porqué todo se complica a esta edad, por qué crecer es sinónimo de amargarse y olvidar que reír es gozar y gozar es querer y querer será con un poco de suerte encontrar un amor. Me rehusó a decir adiós, a dejar mis juguetes y mirar las nubes en forma de caracol; pero todo se vuelve viejo, quedándonos en nuestro propio olvido y mirando con nostalgia nuestra soledad.

"Ellos se ríen de mí por ser diferente, yo me rio de todos por ser iguales." Jonathan Davis (Vocalista de Korn)