domingo, 9 de enero de 2011

Enlace 1 – 10/1/11

La muerte de la razón, la sensación de que todo está perdido en el tedio y la agonía que encasilla nuestro intelecto. ¿Sabes? A veces en las noches suelo pensar en la sensatez de las cosas, en lo verdadero de los procesos de abstracción y en cada una de la experiencias que enmarcan mi día; quizá no todo tiene que ser importante pero si trascendente, de tal forma que cada uno de las actitudes y decisiones me permitan crecer un poquito. Con esto no quiero verme como un idealista que fantasea con el mundo feliz, pero, tal vez de alguna manera todos tenemos un yo ideal que deseamos cumplir y la esperanza en que el futuro nos ofrezca algo mejor.

Sé que sueno demasiado geriátrico, sobre todo en mis últimos escritos. Puede que quizá las personas de mi edad estén en etapas evasivas o depresivas pensando en cuál sería la mejor forma de quitarse la vida o buscando perderse en algún tipo de vicio; pero sinceramente creo que cuando la juventud comienza a perderse para convertirse en un adulto las cosas que anhelas cambian, de modo que prefieres estar en cama abrazando al ser que amas en lugar de buscar un bar o un antro donde bailar.

En fin, no sé, supongo que la vida nos lleva por diferentes etapas, de repente puedes perderte en el hedonismo efímero y caer en un hueco, en otro momento puedes dejar todo y al siguiente sentirte pleno… Al final solo somos ausencia bajo mil ahoras y fuerza inmensa que se pierde y se va.

Víctor López Pelcastre

3 comentarios:

  1. Bueno, muy bueno. Personal pero con globalización como siempre chamaco gracias por comentarlo conmigo saludos y si ahorita todavia buscamos un antro o un bar... y otros mas osados perderse en el deleite de los néctares de proceres y parias cuando solo la piel es lo único que los cubre...

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  2. A veces no puedo escribir, me duelen los dedos por la agujas incrustadas. crear es existir, enamorarse, pero cuando tus nervios, venas y muscùlos se meten en una maraña de ausencias, no se puede pensar, ni beber un vaso de buen vino, solo estas ahì conversando con tus recuerdos, mientras te observan desde el comodo sofa.
    Me duele abruptamente me duele y solo quiero llorar sin ser, sin estar, sin nada, solo el vacio es mi camino...
    Me invitas un cigarro, solo uno no importa si despuès duele màs, tal vez no llegue, voy a absorber tu figura de humo, no importa si cierro mis sentidos, voy a calzarme mis zapatillas negras.

    Maria Guadalupe Pelcastre

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