miércoles, 29 de junio de 2011

Enlace 6 - 29/6/11

A veces las ganas de sentir se agotan, cada deseo de bienestar es desechado y miras la vida como una trayectoria sin rumbo donde nada de lo que vives parece real. Pienso en los motivos que me den un sentido en cada acción realizada y que a su vez inyecten en mi cuerpo ese sentimiento de plenitud ante lo más absurdo y sublime que se me ofrece. Y de repente miras, te das cuenta que amaneció y maldices el día porque nadie entro a tu casa y te asesino, entonces no queda otra cosa más que llorar por la frustración ante la terrible decisión de tomar una bola de pastillas y esperar a que ellas terminen con tu vida, pero la verdad aunque llore y despierte en la madrugada y me quede pensando sin conciliar el sueño por horas no tengo el suficiente valor para suicidarme… Simplemente tengo miedo.

Es cerca del medio día y el optar por tomar mi píldora de fluoxetina se torna cada vez más difícil; la búsqueda por encontrar algo que no sé que es me hacen recurrir a este medicamente para aspirar a la felicidad, sin embargo cuantas veces no lo he intentado, antidepresivos y litio, psicólogos y credos, tanta lucha a lo pendejo y quizá la única victoria es que he llegado a los 31 años y sigo aquí. ¿Por qué no puedo valorar todo lo que tengo, por qué destruir lo que tanto me ha costado, por qué no concluir lo que he empezado? No sé, es como si el éxito me aterrara, el saber de mis capacidades y de lo que puedo lograr son conocimientos que no puedo integrar y me escudo ante un mundo de arte y literatura subterránea pseudoanarquista que me da una facha de intelectualoide contamporaneo extraño pero que al final de cuentas es sólo un niño deseando ser cuidado.

Y sí soy capaz de realizar una autocritica de mi ser siendo consciente de las limitaciones que tengo y de los medios que debo seguir para crecer e integrarme al mundo, por qué no lo hago? Puede que tal vez no crea en mí lo demasiado para darme el coraje de hacer lo que me corresponde y triunfar, puede ser que en realidad ya me canse de una guerra interna y no quiero más. Tengo amor, tengo apoyo y tengo puesta en mis manos la confianza de quienes creen en mí. Creo que basta de tanta autocompasión y aunque no encuentre una razón por la que deba realizar las cosas las hago, esperando que en el futuro todo lo pueda ver mejor…

Y antes de que el Proxac haga su efecto, termino. Adios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario